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Pinceladas de la pretemporada

La evolución de Kirian 'el del taconazo'

  • ENTRE BASTIDORES
  • 20/06/2019 - 07:02
Kirian Rodríguez, en el Anexo (C. Torres)

Manuel Borrego


En los dos recientes ejercicios Kirian Rodríguez ha comprobado que la salida de su crisálida personal le ha llevado a su primer gran logro individual. De jugar en Tercera como miembro en plantilla del equipo debutante Las Palmas C a aparecer en un partido de Segunda División A y estar entre los cinco elegidos del filial. Ese tránsito ya es suyo.


Las fronteras del tinerfeño Kirian (Candelaria, 5 de marzo de 1996) ni él mismo aún las conoce. Cuando apareció en juveniles de la UD Las Palmas procedente del Ofra era otro futbolista. Su estilo estaba bañado sólo de sonrisas: veloz, desenfadado, vertical y muchas veces con acabado de solista. Ya se adivinaba en él algo, porque era el centrocampista de filiales más parecido a lo que en su etapa como jugador de formación amarillo lo fue Carmelo González, debutante en Primera División con Fernando Vázquez.


Kirian tuvo entonces dos oportunidades en el primer filial amarillo, ambas en Tercera División. Ocurrió con Mingo Oramas (11 encuentros) y Manolo Márquez (2), pero no completó entonces ese paso.


De la mano de Ángel Sánchez, en Las Palmas C, ganó el impulso porque aparecieron las alas con las que hoy vuela el ingenioso jugador tinerfeño. "El Kirian del taconazo ha evolucionado" reconoció a Tintaamarilla apenas hace un año, cuando por fin Juan Manuel Rodríguez lo llamó a filas para ayudar en la permanencia de Las Palmas Atlético. Su nuevo debut en el filial de bronce se produjo en la jornada 25; pero esta vez no hubo un paso atrás porque el impulso ganado era el bueno.


En su reaparición, ya como jugador de Segunda B, Rodríguez expresaba un fútbol más asentado. Muchas veces, una válvula de escape para sus propios compañeros. Lo había alimentado en su paso por el C donde, tras el ascenso, firmó 13 goles hasta el ecuador de la Liga 2017-18, formando allí una interesante sociedad organizativa con el aldeano Raúl Godoy.


Ya era otro Kirian, que añadía asistencias, disparos, funciones en la estrategia y, además, el sacrificio. Sus actuaciones estaban cubiertas de consistencia y con esos argumentos se ganó la confianza de Juan Manuel para coger muchas veces la batuta del primer filial. La pelea y la búsqueda de espacios le han acompañado ahora antes de sumergirse de lleno en el exigente mundo del fútbol profesional.


Mel lo ha elegido para los dorsales de la próxima campaña. Es el futbolista con más originalidad de cuantos arriban a ese nuevo mundo donde, precisamente, una de las misiones rivales es ocultar a este tipo de jugadores.


Por eso, el siguiente paso evolutivo del ilusionado Kirian debe estar a punto de conocerse. Sin duda se lo exigirá desde el primer día los rivales de los 21 equipos que ahora forman su nuevo mundo.