Publicidad
Publicidad

Opinión

Cantera: Valentía y paciencia

  • ENTRE BASTIDORES
  • 10/05/2019 - 15:10
Jugadores de Las Palmas Atlético, en tono alegre en sus entrenamientos de esta semana (C. Torres)

Manuel Borrego


De repente se ha suscitado una ola de comentarios en torno a la cantera de la UD Las Palmas, después de que Pepe Mel abriera este recurso en el tramo decisivo de una campaña decepcionante. "La exigencia de la Primera División hizo que traicionáramos nuestros principios como club de cantera", manifestó recientemente el presidente Miguel Angel Ramírez. Conocer una avería es la primera señal de reacción, sin duda.


El giro hacia el Anexo, que pronto será hacia el remozado Barranco Seco, es una de las características de este epílogo de campaña donde la UD Las Palmas tiene el objetivo de salvar el rol de sus tres primeros equipos. Porque la permanencia del conjunto superior condiciona al o los dos de categorías inmediatamente inferiores. En el plano institucional, disponer de un Segunda B, un Tercera y una cadena juvenil tan pujante es sin duda lo mejor, porque las exigencias de abajo hacia arriba son síntomas de salud.


Todo eso está muy bien, porque difícilmente encontrará opositores. Y además recibe bendiciones de distintos sectores de los aficionados después de una etapa en la que también desde parte de la grada se pedía inversiones en materia de fichajes para potenciar la plantilla, obviando el trabajo de la fábrica propia.


En todas sus intervenciones públicas desde hace varias semanas Pepe Mel sigue hablando de cantera, incluso monopolizando sus argumentos. No tiene reparos en desvelar contenidos de esas reuniones con los gestores deportivos del club donde se mira con claridad hacia el primer filial, como escaparate inmediato. Josep, Cedrés y, por supuesto Eric Curbelo, por ser los tres fijos en los dos últimos onces titulares, son los que han acabado por convencer de que puede haber un camino correcto para la reconstrucción del proyecto. Porque parte de lo que vendrá será a través del ascenso de jugadores que ya tocan al primera equipo.


Pero el final de la cadena de mando es el que tiene la llave a la gran verdad. La apuesta por la cantera necesita tener cómplices en todos los sectores del club, dentro y fuera. Cómplices para ser valientes al dar el paso y para tener paciencia porque los resultados o los objetivos no suelen ser inmediatos.


Los técnicos del club, como se ha podido comprobar por las declaraciones de Juan Manuel Rodríguez a Tintaamarilla, también están volcados por esa labor. Dos años y medio cuesta abajo en materia de resultados y sensaciones han sido suficientes. Y el hablar de cantera, de cómo viene culminándose las nuevas instalaciones de Barranco Seco y de un nuevo día tras el 30 de junio le ha cambiado la cara a todo el proyecto. Eso también es apreciable. Al menos en los chicos que son el futuro inmediato de la entidad. Están esperando una llamada para cruzar corriendo el puente entre el Anexo y el Gran Canaria.


El que tiene el timón del primer equipo es el que ha puesto sobre la mesa el debate de la cantera: Pepe Mel. El club, a través de su máximo responsable, también va por esa línea, sin desestimar incorporaciones que sean importantes. Si Mel ha de ser el que gobierne esta propuesta, bienvenido será. Porque ha ganado tiempo conociendo mejor el terreno amarillo, con sus autopistas de velocidad y el fango. Será el primero al que se le pedirá los dos conceptos que deben estar asociados al desafío que está al alcance de pocos clubes. La valentía ya la ha demostrado en una etapa muy complicada de su primera campaña. La paciencia se la deberá dar todo el entorno. Todos, sin que se produzcan deserciones.


No es la primera vez que la UD Las Palmas encuentra la esperanza en sus propios orígenes. En cualquier caso, el error del club es no haber encontrado a ese técnico que tuviera ideas claras, como dice Mel. Porque el club no condiciona a sus entrenadores el usar o no a los canteranos que vienen empujando. La demostración está en lo ocurrido esta temporada.


"Yo fui jugador de cantera de un gran Real Madrid en el que era muy difícil debutar en el primer equipo. Sé lo que se siente", señala el entrenador ha apretado el botón con más debates en la historia de la UD Las Palmas.