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Trasgrancanaria 2019

La vida maratoniana de Iván Galván

El atleta isleño fue tercero en la Transgrancanaria 360, no pudo afrontar el reto de enlazar luego con la de 128 kms. y 'se recuperó' con una semana de instrucción en La Isleta

  • GENTE CON DUENDE
  • 01/03/2019 - 16:26
Iván Galván, en plena carrera por el centro de Gran Canaria (Fotos: Pandicornio)

M.B.


Una semana atrás, Iván Galván (31) estaba firmando una página personal de grandes dimensiones, que el tiempo valorará en justa medida. El atleta tinerfeño afincado en Gran Canaria acabó tercero en la prueba más dura de cuantas se organizan en el Archipiélago, con la inversión de 54 horas y 45 minutos en carrera completar la Transgrancanaria 360.


Pero Galván Siverio no pudo completar la hazaña que tenía en mente. Quería convertirse en el primer atleta en enlazar la prueba de 265 kilómetros con la de 128 para la que también se encontraba inscrito. "Cuando me miré al espejo tras la primera prueba, en la que acabé agotado, estaba famélico. No he querido ni pesarme, pero pude haber dejado en las rutas hasta ocho kilos. Es una cifra muy alta para un atleta. Pero el esfuerzo, pese a todo, mereció la pena", confiesa para los lectores de Tintaamarilla.


Esa doble actuación enlazada se la arrebató el italo-francés Luca Papi, pero Iván Galván no descarta un nuevo intento futuro. Está el reto de convertirse en el primer canario en que firme tan extraordinario logro.


Galván había culminado este viernes su semana que, tras la Transgrancanaria, siguió desde el lunes con maniobras en La Isleta, porque es militar de profesión. Su capacidad física está fuera de toda duda. Nos explica algunos detalles de la experiencia vivida.


"La preparación para un reto así es muy dura. Desde septiembre a febrero me he entrenado, con sesiones de hasta doce horas diarias. Hay que estar muy en forma para poder afrontar una carrera de este tipo que, por momentos, pensé que podía ganar", confiesa.


Porque el integrante del club Pandicornio se lanzó a por el triunfo desde la primera zancada, viajando en el grupo de cabeza con otros compañeros. "Cada uno utiliza su propia estrategia. La de Luca Papi, que fue el ganador, la esperábamos. Al principio fue conservando pero luego se acercó y nos pasó como una moto", recuerda.


Galván está tranquilo porque "lo di todo". Recuerda que durante un buen trayecto de la carrera "éramos tres" y "más tardes nos quedamos el catalán (Roselló) y yo. Quería que nos entendiéramos para tirar entre los dos y jugar el triunfo en el final. Pero él no estuvo dispuesto a nada. Dejó que yo tuviera la iniciativa y entonces, en Valsequillo, lo pasé muy mal", recuerda.


Por momentos pasó por su mente la posibilidad del abandono. "Habíamos hecho un gran esfuerzo, especialmente cuando desde Teror nos quedamos él y yo. Pero en Valsequillo, en la noche del segundo día, sufrí un bajón alarmante. Mi físico se decontroló porque estuve mucho tiempo tirando del carro sin ayudas. El catalán me daba siempre la responsabilidad en carrera. Papi nos alcanzó y nos pasó. Si nos hubiésemos puesto de acuerdo quizá el final podría haber sido de otra manera".


Pero el tercer puesto es "un resultado fantástico. Sin embargo, ya no pude hacer la segunda prueba como era mi deseo. Sé que es un reto muy duro, que está al alcance de pocos deportistas. Llevo muchos años preparándome para ello. El mejor momento del día, sin embargo, fue ver a mi gente en la zona de meta y comprobar que todo lo que habíamos preparado había servido".


"Descansé el fin de semana pasado y ahora estoy tratando de recuperarme, empezando por la alimentación. ¿Volver a intentarlo?. Aún es pronto pero ..."