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Opinión

Asoma un nuevo líder: Galarreta

  • EL OTRO PARTIDO
  • 18/02/2019 - 12:23
De Galarreta, en una acción de partido frente al Sporting de Gijón (C. Torres)

Manuel Borrego


Un nuevo líder está asomando (en gerundio) en el centro del campo de la UD Las Palmas. En tiempos difíciles, con la aparición de semillas que están germinando paso a paso, Íñigo Ruiz De Galarreta deja verse con una autoridad que no había mostrado con tanta claridad en el primer sector del campeonato. Es el jugador más en forma de esta UD Las Palmas que trata de llegar a tiempo a su objetivo.


El centrocampista vasco está siendo una grata sorpresa en las últimas jornadas, en las que el equipo amarillo se insinúa también con mejorías que van yendo paso a paso. Las prestaciones defensivas del colectivo grancanario son ahora mejores que las ofensivas, donde la definición es el principal obstáculo a superar en el intento de escalar hasta las posiciones de pelea por el ascenso.


Pero no es menos cierto que en los brotes verdes hay también piezas individuales que destacan sobre el resto. La sobriedad del tándem Mantovani-Cala se consolida, la explosión de Blum con sus acciones verticales en la banda izquierda, la intermitente prestación de Fidel ... pero sobremanera el juego de un futbolista asociativo y sacrificado, que ha venido a la UD Las Palmas con menos ruido del que puede hacer. Ese es el Galarreta que explica por qué su paso por filiales del FC Barcelona y del Athletic. De ambas escuelas deja algo en sus partidos de amarillo.


En las mejores jugadas del encuentro contra el Sporting apareció Galarreta; y no sólo para definirlo con su gol sino para mordiente a las incisivas acciones canarias. Es el jugador de la plantilla actualmente con más calma en la tenencia del balón, con mejor criterio vertical y buen pase. Encuentra caminos, propios y repartidos, hacia el área donde otros están viendo dificultades. La ocasión que brindó a Rubén Castro, logrando desviar a cuatro defensas asturianos lejos del pichichi, habría acabado en asistencia memorable si el isletero no muestra su baja relación actual con el gol.


No deja de combinar Galarreta una garra propia del fútbol de donde procede sus orígenes, que sí ha mostrado desde el inicio en la UD Las Palmas, pese a no ser un futbolista poderoso en el aspecto físico. Y también esa voluntad de jugador sacrificado, que brega en todos los sectores del campo.


Porque el equipo está también buscando esos roles que se vaciaron con las ausencias de creativos que han ido a otros destinos en las dos últimas temporadas: Boateng, Viera y el inconstante Tana. Iñigo tiene otras características, que siempre pone al servicio del colectivo. Pero sin tantos luces sobre él su eficacia y sencillez son dignas de elogio.


En 20 de sus 22 encuentros fue titular, suma tres asistencias y dos goles. Ahora, incluso, con una lesión en la mano que no le ha impedido mantenerse en la foto inicial de los últimos partidos. Pero ha de multiplicar ese efecto positivo y contagiarlo entre sus compañeros si el liderato moral que ahora ostenta es capaz de traducirlo en juego, ocasiones y puntos. Él, como la propia UD, está a tiempo de todo para que las predicciones del tiempo en la Segunda División cambien. De momento, en gerundio, siguen cambiando.