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La Mini Transat volverá en 2019

  • VELA
  • 11/12/2018 - 18:40

Las Palmas de Gran Canaria, La Rochelle (Francia) y Le Marin (Martinica) vuelven a formar equipo. Estas tres ciudades acogerán por segunda vez, la primera fue en 2017, una de las regatas oceánicas más carismáticas en el calendario internacional, la Mini Transat. Las condiciones de la navegación: en solitario, con barcos de 6,5 metros de eslora y sin comunicación con tierra firme, hacen de esta prueba una auténtica odisea de 4.000 millas entre Francia y el mar Caribe con escala en la capital grancanaria.

La organización de la regata ha presentado este mediodía en el Salón Náutico de París su programa e itinerario para la edición de 2019. La aventura en el mar comenzará en el puerto de La Rochelle el 22 de septiembre de 2019. Se espera la llegada de los veleros al muelle deportivo de Las Palmas de Gran Canaria una semana después. Los barcos guardarán velas en la ciudad hasta el comienzo de la segunda etapa, prevista para el 1 de noviembre, rumbo a Martinica. Se espera la llegada de los primeros veleros a Le Marin a partir del 12 de noviembre del próximo año.

Mientras, la inscripción de los veleros ya se ha abierto. Uno de los primeros regatistas en certificar su participación ha sido Miguel Ángel Rondón con el Kristina, un barco tipo Mini Transat, modelo Vector 6.5. Según la organización, se han pre-inscrito hasta el momento 75 regatistas, de 8 nacionalidades. El límite de barcos participantes será de 84.

Las Palmas de Gran Canaria ha sido destacada ante el público de la feria náutica en la capital francesa como un enclave náutico privilegiado, último punto de partida a este lado del Océano para los navegantes que quieren cruzar el Atlántico.

La Minitransat está considerada una de las pruebas más duras y apasionantes ya que pone a prueba las destrezas de los navegantes que se enfrentan en solitario a las condiciones del océano, en veleros de tan solo 6,5 metros de eslora, con la única ayuda de un GPS, cartas náuticas de papel y un VHF para recibir la información meteorológica.

Además, más allá de la aventura esta competición supone una oportunidad para los regatistas en su carrera deportiva y un escenario idóneo para que ingenieros y empresas prueben las innovaciones náuticas.