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Felipe Trona

"Sin la pelota, difícil el ascenso"

El ex jugador de la UD Las Palmas y del Deportivo comprende que Jiménez debe buscar las soluciones tácticas para poder dominar a los rivales

  • AMARILLOS DE SIEMPRE
  • 30/10/2018 - 11:56
Trona, a la derecha, con Paco Castellano este lunes (C. Torres)

Manuel Borrego

La relación entre el grancanario Felipe Trona y el Deportivo de la Coruña es eterna. Sus lazos comienzan el 11 de mayo de 1969, al debutar de amarillo frente al club gallego. Y continuaron en 1977-78 cuando cambió el escudo grancanario por el del club herculino.

El centrocampista Trona siempre viaja hacia sus recuerdos de Riazor cada vez que ambos equipos se cruzan en el campeonato, como ocurrirá este fin de semana de nuevo. "El otro día le hicieron una entrevista a mi ex compañero del Depor, Alfonso Castro. Y dijo que, además de Manuel Pablo o Valerón, el jugador canario olvidado por el deportivismo era Trona. Se lo agradezco porque allí viví una etapa importante de mi vida profesional. Y con él tengo una anécdota ..." relata a los lectores de Tintaamarilla.es en vísperas de un encuentro muy atractivo.

Porque Las Palmas y Deportivo discutirán de nuevo en el Estadio de Gran Canaria por el mismo objetivo. "He visto menos al Deportivo que a Las Palmas esta temporada. Puedo opinar más del equipo grancanario", afirma. "Y la síntesis es que, en mi opinión, sin la pelota es más difícil el ascenso. Para mi gusto Las Palmas tiene muy poca posesión y, en consecuencia, no tiene control de los rivales como debería hacer un candidato al ascenso. Ese es el problema que yo y que tiene que resolver el equipo si quiere llegar a la Primera División".

Entiende que "el equipo está ordenado, es cierto, y además pone mucho interés en los partidos todos los jugadores. Pero la pelota es muy importante tanto en Primera como en Segunda. Hay un problema ahí en el centro del campo y el equipo lo puede pagar. Por ejemplo, con un 0-2 en el marcador no debe acabar perdiendo puntos".

Entiende que "Manolo Jiménez es un entrenador que paso a paso va rectificando. Lo ha hecho con el sistema y también debe hacerlo ahora, para encontrar un modelo y un esquema que pueda tener continuidad. En defensa, correcto. Es un equipo estable. Incluso con la variación que hubo el otro día con David García el equipo se restableció. Pero otra cosa es en el medio ..."

Insiste en que "podemos tener los tres mejores delanteros, pero es primordial el control de los partidos. En cualquier caso, no tiene fácil el poder ubicarlos en el campo. El equipo necesita acertar en la manera de controlar al rival y eso se logra con la pelota".

Aclara Trona que habla de pelota y no de balón, porque "soy de la Isleta. Y la pelota es el signo de identidad del futbolista canario".

Desea mucha suerte en la etapa deportivista de David Simón y Vicente Gómez. Del centrocampista nos comenta que "para rendir al más alto nivel debe recuperar la forma que tenía antes de la operación. En el Deportivo puede ser un hombre importante". Mientras del lateral advierte que "tiene como asignatura personal la mejor lectura de los partidos. Porque Simón posee un gran potencial que no logra aprovechar al tener espacios a sus espaldas. Eso se logra interpretando el momento de cada cosa durante el juego".

El ‘caso Castro' y el BMW

La anécdota coruñesa de Trona tiene precisamente como protagonista al mencionado delantero Castro, que fuera pichichi de Segunda esa campaña 1977-78 coincidiendo con el grancanario en el equipo. "Él tenía un mini y debía ir a ver a su madre, a El Ferrol. Le presté mi coche: un BMW 525 de la época. Y me lo estampó en la carretera", relata con su particular expresión isleña.

"Castro no estaba acostumbrado a un vehículo así y se le fue de las manos. Afortunadamente no sufrió lesiones importantes. Pero el coche fue declarado siniestro total. Me dieron 30.000 pesetas de entonces (180 euros) por el valor de las llantas. Lo demás acabó en la chatarra".