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El tridente que debe cambiar la Liga

Mir, Castro y Araujo se alinearon por primera vez en un once inicial. El CD Numancia comprobó la potencia de fuego que atesora Las Palmas con su ataque diverso y explosivo

  • EL OTRO PARTIDO
  • 21/10/2018 - 16:54
Mir, Rubén Castro y Araujo, por primera vez alineados en el once de la UD (C. Torres)

Manuel Borrego

Se adivinaba desde la pretemporada que el tridente con mayor potencial goleador de la Segunda División podría estar en manos de Manolo Jiménez. Este sábado, por vez primera en 10 jornadas de Liga, pudo al fin colocar el técnico de la UD Las Palmas a Rafa Mir, Sergio Araujo y Rubén Castro en la misma foto del once inicial. No lo hizo contra el Alcorcón, el día en que reaparecía el Chino. Y la marcha a la sub'21 de Mir evitó que el triángulo de ataque podría mostrarse contra el Almería una semana atrás.

Pero el primer equipo que lo ha padecido ha sido el CD Numancia, cuyo técnico López Garai no tuvo reparos en reconocer el rato complicado que le hicieron pasar los estiletes amarillos.

Porque un proyecto de ascenso vive de goles, de muchos tantos. De las botas de Castro, Mir y Araujo pueden brotar los que necesita la UD Las Palmas. Ellos pueden marcar la diferencia en una Liga, pero el equipo ha de emplearse a fondo para hacer el fútbol que sea conveniente y explotar la pillería del grancanario, los brotes de genialidad del argentino y el extraordinario poder físico del nuevo referente de la Rojita.

Las Palmas tiene en su plantilla una potencia de fuego que posiblemente ningún otro equipo de Segunda División disponga esta temporada. Esa es la principal diferencia con el resto, aunque no es garantía de nada sin trabajo y uniforme de combate.

El tridente por primera vez se asoció en el campo durante un partido oficial. Arrancan Mir y Araujo desde teóricas posiciones de banda para aparecer en el área donde Rubén Castro mantiene esa misión incesante de agotar a los centrales rivales. Los goles del isletero no se vieron en el partido contra los sorianos, apenas tampoco sus remates, sin embargo su incansable labor permite a los compañeros de vanguardia aprovechar espacios que se generan en su órbita.

Parecía inexplicable que el equipo amarillo estuviera casi cinco horas -tres partidos completos- sin perforar las porterías de Sporting, Alcorcón y Almería. Afirma Cala al respecto que ha habido un cambio de mentalidad esta semana, con un criterio de juego más vertical y menos testimonial. Habló de posesión mentirosa que ha caído en el destierro. Lo que explicó se pudo comprobar en el campo, pero no debe ser capítulo de un día sino una reiteración continuada.

Puede haber un antes y un después del partido con el Numancia; eso es lo que la afición amarilla espera. Como decía Kresic, un buen jugador no es el que hace un partido notable un día. Sino que lo repite al siguiente y al otro después. Y así toda una temporada. Un buen equipo; lo mismo. Pero todo empieza a tomar cordura si con un tridente con tan diversa capacidad se tapan imperfecciones.

De momento, aún por ver su profundidad, suman 10 goles en 10 encuentros. Y eso que Rubén anda que se muerde las uñas.

Es el triángulo del gol que puede cambiar la Liga. De momento, le ha cambiado la cara a la grada del Gran Canaria y también la deriva que llevaba la gestión de su propio entrenador.