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3 días de gloria de Ángel Rodríguez

El sábado se enfrentan los dos equipos en los que logró sus ascensos profesionales como jugador y técnico. Analiza el partido que posee contradicciones estadísticas previas

  • AMARILLOS DE SIEMPRE
  • 18/10/2018 - 13:01
Ángel Rodríguez, en la actualidad, con imágenes de sus etapas en Las Palmas y Numancia (C. Torres)

Manuel Borrego

En el curriculum personal de Angel Rodríguez tienen brillo tres instantes de ascensos con dos de sus equipos: a Segunda A (1996), a Primera División (1999), ambos como jugador. Y a Primera como técnico asistente (2015).

Esos tres momentos de gloria deportiva están bañados por el amarillo de la Unión Deportiva y el rojo del CD Numancia. Las Palmas de Gran Canaria y Soria son los lugares donde el centrocampista alcanzó sus momentos estelares, con explosiones de júbilo que le han marcado.

Cada una de esas hazañas tuvo su grado de dificultad, pero Ángel admite a los lectores de Tintaamarilla que la de 1996 fue la que más le marcó: "Sin duda el que más me llenó o el que más disfruté intensamente fue el primero, el de Segunda División B a Segunda A. Aquel ascenso tuvo unas connotaciones especiales. Porque fue mi primer gran éxito como jugador y asumía, con mis compañeros, la necesidad de un club que estuvo durante cuatro años en Segunda B y con los problemas económicos que arrastraba. Pero también me caló tanto por el grupo humano que se reunió en aquella plantilla. Estábamos muy unidos y futbolísticamente era un equipo importante. De hecho, aquellos jugadores actuaron en muchos casos en Primera División: Orlando, Socorro, Paquito, Valerón, Eloy, ... yo mismo".

Se refiere Angel a la plantilla que se confeccionó con Pacuco Rosales, que desembocó su actuación con el ascenso en la liguilla de ascenso dirigidos por Pacuco Rosales. "Siempre he dicho que ese equipo, de no fracturarse, había llegado muy lejos. No tenía nada que envidiar, por ejemplo, a la plantilla que logró el ascenso a Primera con el Numancia".

Angel fue protagonista en el club castellano cuando, en el transcurso de la temporada 1997-98, abandonó el Estadio Insular para seguir su carrera en Los Pajaritos. "Cuando llegué el Numancia estaba amenazado de descenso a Segunda División B. Pero no sólo reaccionó para salvarse sino que al siguiente año, con Lotina, logramos el ascenso a Primera División. Era la primera vez que Soria metía a su equipo en la máxima categoría. Esa también fue una gran fiesta. Si Soria tenía 35.000 habitantes, aquel día había 40.000 celebrándolo en sus calles".

La capital grancanaria es ahora su casa, aunque siempre lo ha sido desde que llegó al equipo isleño tras paso por Mensajero y Córdoba. Ángel, sin embargo, tiene otro hogar en Soria donde "dejé muchos amigos y recuerdos. La gente conserva una estima hacia mí siempre que voy. Acudo en tres ocasiones durante el año. Hicimos algo muy grande en aquella etapa".

No fue sólo una gesta colectiva, sino también personal. Porque "fui considerado como jugador de la Liga aquel año, en unos premios que entonces otorgaba la revista Don Balón. Fue mejor jugador extranjero de Segunda el sevillista Tsartas", recuerda con precisión.

El tercer ascenso de Ángel Rodríguez se produjo en el Estadio de Gran Canaria, como asistente de Paco Herrera. Dejó al equipo en Primera División en 2015 y ahora, desde su atalaya nos analiza el partido que viene contra sus dos ‘amores deportivos'. "Pues creo que se presenta un partido muy bonito e interesante a nivel táctico. Porque se enfrentan dos conjuntos con criterios muy distintos. De una parte, el Numancia defiende bien con el control del balón pero tiene menos pegada. Sin embargo, Las Palmas tiene menos balón en zonas de ataque pero es más letal cuando finaliza. Podría parecer una contradicción esto último, porque la estadística dice que Las Palmas tiene mucho balón. Pero lo cierto es hay mucho juego lejos de la portería rival".

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