Publicidad
Publicidad

Tana y la velocidad de balón para atacar

  • EL OTRO PARTIDO
  • 02/09/2018 - 15:43
Foto e Infografía: C. Torres

Manuel Borrego

Dos equipos, dos versiones y muchas conclusiones. El primer tiempo de La Romareda reflejó el juego de la UD (léase actitud en el campo, criterio de juego y ambición) que debe enterrar Manolo Jiménez.

Su primera decisión, modificando el dibujo del once amarillo y las cualidades de algunos actores, la supo rectificar. Esa fue la virtud de una labor técnica que rescató durante medio tiempo al conjunto dominante y poderoso que se ha señalado para esta campaña.

Error primario. La Romareda fue testigo de la primera confección errónea en la etapa de Manolo Jiménez. Con una plantilla tan diversa y potente como la que posee, optó el entrenador andaluz por enseñar la versión timorata de los amarillos. En realidad optó por confeccionar un once y modelo táctico en función de las cualidades del rival. Y en manos de Zaragoza quedaron esos 45 minutos de caos amarillo.

Rectificación. La reforma del once al descanso con la entrada de Tana es un punto positivo en el ejercicio de Jiménez. Porque su capacidad de reflexión y reacción fue inmediata. Los acontecimientos en el campo y en el marcador se lo señalaban con claridad. Las Palmas recuperó rápido el balón y apareció de la sombra un equipo que comprometió hasta el abismo a su rival, pese a que todas las piezas amarillas no están engrasadas a estas alturas del campeonato.

Velocidad. Lo que realmente alteró la dirección del encuentro fue la velocidad con la que la UD Las Palmas trató el balón desde que Tana y la posesión canaria tuvieron protagonismo.

Siendo fiel a sí misma, la UD Las Palmas borró todos los posibles argumentos para justificar el por qué del primer sistema del partido. Las Palmas instaló su campo de operaciones en el rectángulo defensivo del Zaragoza. Ya Pombo no era un portento, ni James mostraba su músculo y verticalidad o Alvaro Vázquez tenía posiciones para seguir rematando hacia los dominios de Raúl Fernández.

El Zaragoza pasó a ser un juguete en manos de un adversario dictador.

Lo más importante en La Romareda no es el punto logrado, aunque debemos resaltar que tiene un gran valor en el duelo directo de la ‘otra Liga' entre los candidatos. Lo realmente valioso del encuentro es que por fin la UD de Manolo Jiménez encontró el camino por donde puede encontrar garantías de pelear por la Primera División. Ese fútbol fluido, con muchas piezas activadas, con claridad para alcanzar área y rematar (aunque en la mayoría de los casos fueron a través de balones aéreos) debe crecer.

Y acontecer, antes que esperar acontecimientos. Esa pueda ser la diferencia.