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El WhatsApp que tumbó al Sevilla

El TAF considera concluyente un mensaje del club andaluz a Gil Marín en el que aceptaría el traspaso de Vitolo y pide el pago íntegro antes de resolver con Las Palmas

  • ENTRE BASTIDORES
  • 08/05/2018 - 13:30

Manuel Borrego

El procedimiento arbitral al que ha sido objeto la polémica entre la UD Las Palmas y el Sevilla FC tiene más jugo que el ofrecido por la conclusión final del mismo: el club hispalense debe abonar la plusvalía e intereses (4,2 millones) a la UD Las Palmas por la transferencia de Vitolo al Atlético de Madrid.

Todos los razonamientos del Sevilla han sido derribados por el Tribunal Arbitral del Fútbol, de la Liga Profesional, que sintetiza en sus conclusiones que el conflicto habido se originaba por el contenido del Contrato de Transferencia celebrado el 1 de julio de 2013. Léase, las cláusulas adicionales del pase de Vitolo de la UD al Sevilla y los derechos económicos del club grancanario en caso de que el jugador fuera adquirido por un tercer equipo.

Un mensaje de WhatsApp dirigido a Gil Marín, y que la UD Las Palmas aportó como prueba pericial con autorización expresa, destapó que hubo negociaciones previas entre el Atlético y el Sevilla y que, tras las conclusiones del TAF, el club andaluz estuvo de acuerdo en un traspaso que luego no aceptó. Y lo hizo después de recaudar el pago depositado y no cubrir deliberadamente los derechos económicos de la UD Las Palmas.

Sin embargo todavía el proceso dará aún para más. El Sevilla ha anunciado que valorará el planteamiento de un recurso ante el fallo del TAF. Y de forma paralela sigue sus demandas "contra todos los actores" que participaron en la ‘operación Vitolo' al Atlético de Madrid.

Y en este punto cabe recordar que el club que preside José Castro esgrimió que, de facto, tenía una aceptación de la renovación del contrato de Vitolo. Curiosamente ha basado esta hipotética ampliación de contrato y mejora de cláusula en unos mensajes de WhatsApp que se intercambiaron club, jugador, representantes, padres, ...

Todo comenzó ...

La fecha en la que todo comienza es la del 12 de julio de 2017 cuando Vitolo Machín, acompañado por un mandatario del Atlético de Madrid, depositaba 35 millones de euros (más un cheque corresponde a la variación del IPC) en la sede la Liga Profesional con destino a las arcas del Sevilla FC.

Pero en el procedimiento, como pruebas periciales para analizar por el TAF, aparecieron los mensajes de WhatsApp. Los que el Sevilla ha esgrimido ante sus aficionados argumentan la presunta infidelidad de Vitolo o la presunta aceptación de una mejora de contrato con el club hispalense, cambiando las cláusula económica de una hipotética rescisión.

El mensaje clave

Pero una de las sorpresas del laudo del TAF aparece entre líneas, dentro de la exposición de los hechos analizados y de las pruebas periciales aportadas. Así, la UD Las Palmas -con el consentimiento del receptor Gil Marín- ofrece un intercambio de mensajes (con anterioridad a la fecha del 12 de julio de 2017) entre el propio Miguel Angel Gil Marín, consejero delegado del Atlético de Madrid, y de José María Cruz, director general del Sevilla.

La respuesta sevillista dice lo siguiente:

"Buenos días Miguel Ángel. Me comenta Pepe (Castro) que le preguntaste sobre la posibilidad de dividir el importe de la cláusula de Vitolo en dos partes, una para nosotros (Sevilla) y otra para Las Palmas. La respuesta tras debatirla a nivel de Comité Ejecutivo es que no, que tiene que ser el importe íntegro de la cláusula a nuestro favor, sin perjuicio de que nosotros liquidemos con Las Palmas lo que le pueda corresponder. Abrazo"

El contenido de este párrafo, a tenor del TAF, es demoledor para el Sevilla porque lo cataloga como "concluyente la conversación mantenida entre el Sr. Cruz de Andrés con el Sr. Gil Marín" en cuanto a que lo ocurrido por Vitolo fue una operación de traspaso. Y sentencia el TAF: "quedaría acreditado un principio de acuerdo entre el Sevilla, Las Palmas y el Atlético de Madrid para que el traspaso del jugador (Vitolo) fuera realizado de común acuerdo. Este acuerdo se extendía a que el Sevilla abonara a Las Palmas el importe correspondiente al 12,5% del traspaso".

El Sevilla respondió al TAF estar sorprendido por la aportación de esta prueba, porque se trataba de "conversaciones privadas mantenidas tanto con el presidente como con su director general sin autorización de éstos". El TAF no aceptó la petición de "un delito de revelación de secretos" y una "vulneración a través de la misma del derecho a la intimidad y el secreto de la correspondencia de los responsables dichos del Sevilla FC". Pidió además al TAF que el contenido del mensaje fuera "irrelevante" para la resolución del proceso.

Pero no fue así, sino todo lo contrario. Porque admite como prueba el mensaje, que obtuvo la UD Las Palmas "de forma lícita" por la autorización del receptor, Gil Marín.

Con este antecedente, otros WhatsApp esperan revisión en los juzgados de Sevilla ...

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