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Contracrónica

Como anillo al dedo de Bale

  • ENTRE BASTIDORES
  • 31/03/2018 - 19:52
Bale, ante Aquilani y Halilovic en el encuentro de este sábado, en el Estadio de Gran Canaria (C. Torres)

M.B.

No estaba Cristiano Ronaldo esta vez en la isla. Esa información la tenía anticipada toda España o todo el planeta fútbol desde hace dos semanas. La misma que reconoce y admira la zancada incontestable de Gareth Bale, como una de las más poderosas de la Liga.

La UD tomó una actitud suicida en este partido tan importante para su moral frente el Real Madrid. Quería morir matando, pero la frase quedó sólo en la mitad.

Bale encontró casi desde los primeros minutos una autopista hasta Chichizola. Y, además, por su sector no tenía rival en la aceleración. Ahí comenzó a perder el encuentro un equipo que pretendía adelantar su última línea hasta el centro del campo. Y además lo hacía de forma descoordinada, con muchos desajustes.

Modric comprendió esos espacios tan generosos que le brindaba a su equipo Las Palmas. Era un partido como anillo al dedo para su compañero y también para el galo Benzemá, que de igual forma esperó los pases por detrás de los dorsales defensivos amarillos. Un par de herramientas de tantas que posee el equipo blanco, además de esperar los errores eternos en la salida de balón de los amarillos, fueron suficientes esta vez generando una mayúscula decepción entre los que mantenían la esperanza de una reacción local.

Tantas facilidades no las iba a desaprovechar un conjunto que, con reservas o titulares, sigue siendo vigente campeón de no pocas competiciones nacionales e internacionales. Jugar así, sin escudos, es la peor medicina para un conjunto cuya enfermedad sigue siendo la calamitosa cifra de goles encajados. Este sábado dormirá con 61 en sus alforjas y otra vez, a espera del Deportivo (60), como máximo goleado de la División.

Esa pena es una condena; que añadió el colegiado González Fuertes señalando dos penalties de pobres. Sin embargo, el no interpretar el modelo correcto para solucionar la sangría de goles podría coronar tan desastrosa campaña, que pese a todo aún tiene arreglo aunque ya a contrarreloj.

Las Palmas perdió otro partido contra su particular bestia histórica. Paco Jémez, el noveno en su historial técnico frente al Real Madrid. Nada nuevo en el horizonte y esa es la peor de las noticias.