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La previa

El Gran Canaria, con su hinchada, a devolver el golpe al Lokomotiv

  • CBGC CRóNICAS
  • 08/03/2018 - 19:28
Mardy Collins y Aguilar, en el encuentro de la pasada temporada en la isla (C. Torres)

B. Pérez

El Gran Canaria tiene una sola oportunidad para evitar su eliminación de la Eurocup 2018. Si vence este viernes (20.00) al Lokomotiv Kuban podrá seguir soñando con la clasificación, que tendría que ganársela de nuevo en Krasnodar el próximo miércoles. Pero no hay tercer partido si antes el segundo no acaba en manos del equipo de Luis Casimiro.

El Gran Canaria tiene que analizar especialmente qué ocurrió en los últimos cuatro minutos del encuentro de ida, donde pasó de dominar a ser dominado. El Lokomotiv sacó todo lo que tenía dentro en la segunda parte, llevando hasta un abismo el reglamento, para frenar la ofensiva de los jugadores insulares.

Ahora es el Gran Canaria el que tendrá que poner en práctica la dureza defensiva que impida al colosal equipo ruso sentenciar la eliminatoria.

Dos hombres resultaron especialmente complicados de marcar en aquel primer encuentro de la serie de cuartos de final. En ausencia Ryan Broekhoff, que se pierde el cruce con los grancanarios, Mardy Collins y Dimitry Kulagin se echaron a sus espaldas mucha responsabilidad, mejorando de forma apreciable sus números ofensivos en el torneo continental.

Especialmente Collins, que tuvo la paciencia para rehacer las costuras ofensivas de su equipo en momentos en que el Gran Canaria no se decidía a terminar de ‘descabezar' a su rival. Kulagin metió, junto al pivot Qvale, mucha energía en la zona.

Si el Gran Canaria quiere contener a Lokomotiv ha de mejorar las prestaciones defensivas sobre estos jugadores, tanto en el segundo como en el hipotético tercer encuentro.

Porque en otras facetas del juego el equipo de Luis Casimiro funcionó y mostró que, pese a la ausencia de los lesionados Paulí y Eriksson, tiene arsenal para estar a la par con tan cualificado rival, el único que no conoce esta temporada la derrota en la Eurocup.

Hace falta que vuelva a repetir el acierto exterior Radicevic y Pablo Aguilar, que la intermitencia de Seeley deje más minutos de luz que de sombras, que la buena dirección de Oliver y Merkel sea más constante, que Balvin y su compañero Pasecniks sigan dominando cerca del tablero o que Rabaseda y Brussino puedan elevar el tono defensivo sobre aquellos jugadores que intenten romper el guión.

Todo ello, además, en un Gran Canaria Arena que puede presentar las mejores galas de la temporada, a menos a nivel continental. Y ya sería curioso que siendo un oponente tan leal al triunfo esta temporada (17), sólo dos victorias rivales puedan hacerle descarrilar antes de las semifinales.