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El análisis al anfitrión

La Copa, un examen de reválida

El Gran Canaria disputa su 25º encuentro copero, por primera vez como invitado en calidad de anfitrión; y espera redimir esta circunstancia desmontando por tercera vez en este curso al sorprendente Montakit Fuenlabrada

  • COPA DEL REY
  • 15/02/2018 - 12:32

Juan Pedro Borrego

Mirando al futuro con entusiasmo, pero esperando haber aprendido las lecciones del pasado. El Herbalife Gran Canaria saltará este viernes a la cancha central del Gran Canaria Arena para iniciar la que será su 13ª participación en una Fase final de la Copa. Será, no obstante, la primera ocasión en la que lo hacer teniendo que hacer valer el privilegio de anfitrión para poder disputarla. Eso debe fortalecer el espíritu reivindicador de un conjunto que se recupera de la plaga de lesiones sufrida y que acude con las ilusiones intactas por volver a hacer historia. Conseguir por tercera vez en su carrera las semifinales de esta competición, pero, sobre todo, revalidar su credibilidad en la temporada ante su afición son los planes para este día.

Ganar, sin embargo, no va a ser sencillo. En el año 2015 y en el mismo escenario, ya probaron los amarillos el trago amargo de la eliminación a las primeras de cambio a manos de un, teóricamente más débil, Joventut de Badalona. Para creer en circunstancias similares, pero con un desenlace completamente antagónico, los de Casimiro inflan sus sueños con una mirada al histórico de enfrentamientos entre ambos equipos. Si bien, en ningún momento han tenido la oportunidad de medirse en la Copa del Rey, de los 40 enfrentamientos en la Liga, en 24 ha sido el Gran Canaria quien se ha llevado el gato al agua, mejorando esto en los últimos 13 partidos, de los que los amarillos solo han rendido bandera en dos encuentros al mismo tiempo que las última nueve visitas del Fuenlabrada a la Isla se han saldado con triunfo local.

Así las cosas, todo pinta de lujo para los organizadores. Pero el Fuenlabrada no es un novato, y la Copa tiene ese matiz en sus esencias que la convierte en una competición con menos capacidad de predicción que la propia Liga. Esta es la quinta participación del conjunto madrileño en una Fase final, y llega con la ilusión de cumplir el dicho de que ésta cifra nunca depara un mal final, y así poder superar por primera vez en su historia los cuartos de final. Le avalan para ello su gran comienzo de temporada, que le sirvió al conjunto fuenlabreño para lucir en esta eliminatoria el galón de cabeza de serie y al que mira con ‘envidia' el equipo de Luis Casimiro.

El carácter de Marko Popovic (máximo triplista de la Liga Endesa), las aportaciones de calidad de Blagota Sekulic y Francisco Cruz, la demoledora fortaleza de Christian Eyenga y sobre todo la capacidad de rebotear en ataque de los de Néstor García serán parte de las armas rivales de las que deberá cuidarse el Gran Canaria. Con esas y otras credenciales, el Fuenlabrada ha conseguido mantenerse en las posiciones altas de la clasificación durante buena parte de la temporada; y hasta que el Herbalife logró superarle precisamente el domingo anterior a la Copa.

Por su parte, Casimiro puede contar con un equipo recuperado moralmente y que necesita gestionar lo mejor posible las emociones que fluyen tanto desde su interior como desde el exterior de la plantilla. Salvo Paulí, el resto de la plantilla aparece a disposición y con un estado de ánimos que hace que las molestias se minimicen. La actuación de Pasecniks va a ser también uno de los puntos a considerar. El Letón aparece en los blocks de notas de los ojeadores NBA subrayado de manera destacada en los oteadores de Orlando (su elector en el draft) y Philadelphia (equipo al que fue traspasado); y la Copa ya se sabe que recibe una ponderación especial para ellos. Al igual, Marcus Eriksson, el hombre a contrarrestar los triples de Popovic, y que buscará en esta competición fortalecer su reivindicación como jugador tras la salida del FC Barcelona.

Pero no cabe duda de que si algo define por igual a ambos conjuntos es el reparto casi a partes iguales de las responsabilidades entre todos sus jugadores. El juego coral, eso tan de moda en estos momentos, va a prevalecer por encima de todo en un Gran Canaria-Fuenlabrada que supone para los amarillos su partido 25 en esta competición, uniendo a los 16 disputados en fases finales, los ocho que llegó jugar en las eliminatorias a ida y vuelta de las ediciones de 1989, 1990 y 1992, antes de la Copa del Rey adquiriera su formato actual.