La anécdota

Dos amarillos entre rejas
11/04/2017

M.B.

En aquellos años sesenta, varios jugadores de la UD Las Palmas cubrían el servicio militar obligatorio a la par que su actividad profesional en el fútbol. Y disputaban sus partidos con permisos especiales. León tiene su propia anécdota, junto a Paco Castellano. "Acabamos los dos en un calabozo de Hoya Fría, en Tenerife, arrestados en la España franquista por ser jugadores del equipo.

La historia tiene su origen en un partido en el Estadio Insular, frente al Córdoba. León recuerda los hechos: "El capitán general pidió ir al Estadio y la directiva le facilitó sus entradas para Tribuna. Fue acompañado, pero cuando el chófer del Ejército intentó entrar para el encuentro, en la puerta le dijeron: "Como si es el chófer del Papa. No puede entrar".

Cuando capitán general, "creo recordar que se llamaba Héctor Vázquez", regresó se enteró de lo que le había ocurrido a su conductor. Y entonces, a modo de reprimenda, preguntó por los jugadores militares que estaban de amarillo. "Nos llamaron a Paco y a mi, aunque habían otros más, y nos enviaron un mes a Tenerife bajo arresto. Dormíamos en los calabozos. Y en ese tiempo no tuvimos fútbol ni entrenamientos, nada".

De ese momento, una fotografía que alguien sacó en las instalaciones militares mientras Castellano y León estaban tras las rejas. "Ahora es un recuerdo valioso pero entonces ... Paco a veces recuerda que gracias que esa experiencia la vivimos juntos".

El condicionante de la milicia fue uno de los contratiempos a los que debió sobreponerse la UD Las Palmas en aquella época, con una generación de jugadores separadas por pocos meses y años de nacimiento entre sí. El rendimiento del equipo se pudo resentir en algún momento de aquel difícil 1966-67.

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