
La UD ha encajado más de la mitad de sus goles en contra en acciones de estrategia o lanzamientos de penaltis y una falta. El Betis no hizo más que subrayar un problema que ha quedado evidente en seis desplazamientos
B.P.
La UD Las Palmas tiene un problema que solucionar o, al menos, un asunto del que preocuparse. Se subrayó en el encuentro frente al Betis en el Villamarín y más tarde lo resaltó su entrenador al indicar que notaba inferioridad en la plantilla ante equipos poderosos en el juego aéreo.
Los datos están ahí y, en general, dicen que Las Palmas ha encajado 11 de sus 20 goles en contra a balón parado o en acciones de estrategia. 5 de ellos fueron penalties (algunos injustos), 5 más como consecuencia de una jugada de corner y el restante en un libre directo anotado por el celeste Wass.
Más de la mitad de los goles en contra están bajo esta fórmula. Algunas acciones (penalties) son difíciles de rectificar, porque depende más del error del delantero que del acierto del portero. Pero otras no.
Las jugadas de corner están siendo uno de los talones de Aquiles defensivos de los amarillos. El Valencia tardó 5 minutos en demostrarlo en la jugada inaugural con un cabezazo de Santi Mina en el primer palo, calcado a los tantos de este pasado viernes.
Además, cabe destacar que estas acciones se han producido en seis desplazamientos (Valencia, Real Sociedad, Sevilla, Villarreal, Osasuna y Betis) y en un encuentro como local (Celta).
La estadística no sólo está para romperla; también para corregirla.



