
B.P.
Un viernes negro para la UD Las Palmas. El anterior fue a medias, con el empate sin goles ante el Espanyol.
Nada salió bien ante el Betis. Lo poco que ha podido trabajar Víctor Sánchez con sus jugadores funcionó: la estrategia, calcada en los dos goles. Y la contención, directa, a los hombre-balón de la UD Las Palmas. Viera y Roque Mesa no tuvieron posibilidad de girarse. Y si lo hacían, falta táctica.
El black friday de noviembre nos deja algunos datos más curiosos:
El Betis cometió el doble de faltas que su rival (16 por 8), para salir ileso en las amonestaciones. González González, nada influyente en el resultado, dejó por el camino la tarjeta solitaria a Vicente Gómez.
El conjunto verdiblanco hizo sus dos goles en jugadas de corners, ambas botadas por Joaquín. El Betis lanzó cuatro saques de esquinas y convirtió dos tantos. Los cinco de Las Palmas no tuvieron peligro. En realidad Betis y Las Palmas tiraron al igual al marco rival (5 y 5) en un partido deslucido en el juego ofensivo general.
Rubén Castro se marchó a casa con un nuevo dato negativo en su haber: nueve jornadas consecutivas (en las que jugó) sin marcar en la Liga. No le había ocurrido antes. Pero el dolor es menor porque su equipo ganó.
Y, por último la UD Las Palmas tendrá que esperar una nueva jornada para alcanzar los 1.000 puntos en Primera División, en sus 33 participaciones. Se queda a tres. Quizá ante el Athletic pueda lograrlo ... en un white monday.



