Asdrúbal: Goleadas de trabajo y moral
17/11/2016

Manuel Borrego

"Cuando llegues al fútbol profesional, te va a dejar de gustar tanto el fútbol" le aconsejó años atrás Félix Oramas, su padre, en una etapa en la que Asdrúbal Padrón ya era una de las esperanzas de la fábrica amarilla. Paso a paso, peldaño a peldaño, el joven atacante ha tenido que ir convenciendo a todos los técnicos que le han dirigido. Lo hizo siempre con dos herramientas de su propio perfil, que fueron destacadas por Quique Setién este viernes antes del viaje a Sevilla: el trabajar duro para estar bien y la ilusión. Ambas, las aporta en grandes dosis, por frío que fueran los vientos.

El delantero de Guanarteme es miembro de una saga de deportistas grancanarios, relacionados con el fútbol, que camina entre décadas y distintas generaciones. Los Oramas saben mucho de fútbol. Uno de los ellos, Rafael, fue participante en la fecha inaugural de todos los campeonatos el 10 de febrero de 1929, con dos goles para su club, el RCD Espanyol, frente al Real Unión de Irún (3-2).

De ese árbol familiar salieron jugadores de notables recursos, en su mayoría atacantes, que desembocan ahora en la Liga Profesional con Asdrúbal, el laborioso futbolista que parece estar en el límite de los descartes pero siempre cuenta.

La convocatoria de Asdrúbal para viajar en Sevilla es un hecho puntual, aunque tras él observamos la presencia de más mensajes. Ocupó la vigésimo quinta licencia profesional de esta temporada sobre la bocina. El club no le dio la espalda ante la bochornosa espantada del Elche. Asdrúbal no bajó los brazos. Nunca lo ha hecho. Desde que llegó al primer equipo ha sido miembro entre interrogantes. Debutó casi a regañadientes, para salvar con un gol los muebles en un partido contra el Eibar. Y casi por agotamiento, llegó a convencer a Paco Herrera sobre las condiciones de innegociable pelea y oportunismo ante el gol. De ahí la calificación cariñosa del técnico barcelonés, diciendo que "es una mosca cojonera" para las defensas rivales.

En Segunda, Asdrúbal y su séquito de admiradores, no llegó a entender del todo por qué se dudaba de sus condiciones. Sin embargo, su constancia, seriedad y compromiso con el equipo le hizo ser titular, derribando barreras, incluso aquel 21 de junio de 2015 en una de esas tardes de gloria del club. Fue un ascenso que generó un puente y también nuevos obstáculos para él.

Desde el ascenso sólo ha jugado cuatro partidos más de amarillo (tres de ellos en la Copa), porque pasó a echar una mano a hacer historia en el CD Leganés. No estaba en los planes pero su primera victoria es ya visible: se ha ganado el respeto y la consideración de Setién. En la carrera en las convocatorias ya adelantó a un aventajado. Y en esa pista está también la titularidad. Que nadie se despiste: está Asdrúbal y siempre, en trabajo y moral, gana por goleada.

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