
Las Palmas no conocía una reacción en un partido de Primera de esa magnitud, aunque ante el Celta repite un empate con abundantes goles por tercera ocasión; las dos anteriores, en Balaídos
M.B.
Del 0-3 al 3-3. Una reacción de este tipo, recortando los tres goles de desventaja que llegó a tener frente al RC Celta, no la había experimentado la UD Las Palmas en sus actuaciones como equipo de Primera División (categoría única comparable con el actual resultado, aunque también inédito en otros torneos). A través de su historial, el equipo amarillo vivió remontadas y hechos notables pero hasta ahora no tan extensos en diferencia contraria como el vivido en la noche del domingo en el Estadio de Gran Canaria.
Cabe subrayar un primer apunte al marcador que se firmó con los celestes de Eduardo Berizzo: es la tercera vez que Las Palmas acaba 3-3 con este equipo gallego. Las otras dos también fueron en Primera y ambas en Balaídos: 16 de septiembre de 1956 y el 13 de septiembre de 2015, la pasada temporada. Pero la secuencia de los goles fue distinta. En el caso más reciente lo empezaron Orellana y Wass para los celestes, recortó Araujo, siguió Nolito y más tarde hubo gol en propia meta de Hernández y empate de David Simón.
Entre las grandes remontadas históricas del equipo amarillo en Primera, cómo no, está el 4-3 al Real Madrid partiendo desde el 1-3 en contra (dos goles a remontar). Contreras (dos), Santís y Narciso completaron aquellos emotivos goles de la Unión Deportiva. Ese resultado es icono de no pocas movilizaciones reactivas de la afición amarilla.
El último empate 3-3 en el Estadio de Gran Canaria se produjo el 2 de marzo de 2013, frente al Barcelona B, pero ese día ninguno de los cos equipos llegó a disfrutar tres goles de renta. Lo empataría Hernán en el 89, en etapa de Sergio Lobera y Eusebio Sacristán como técnicos de los respectivos equipos.
Y como dato destacado también en Segunda División, otra remontada amarilla del 3-1 al 3-5 con tres goles de Jonathan Viera en el Miniestadi azulgrana, el 15 de mayo de 2011. Jugaba entonces en el filial azulgrana el hoy celeste Sergi Gómez, expulsado en el partido del domingo. Y actuaron con los amarillos Vicente Gómez y David García, supervivientes de la pequeña gesta actual.
La reacción experimentada este pasado fin de semana debe servir para alimentar la confianza de un equipo que se obliga a ver el panorama con amplitud, sin fronteras ni desventajas consolidadas. Su garra y pundonor da muestras de salud en un resultado así.
Siempre hay una primera vez.



