
El destino le fraguó un duro agosto con la deslealtad del Elche, pero le reserva una magnífica oportunidad para llegar a la categoría por la que tanto luchó y lloró como jugador de la UD Las Palmas
M.B.
Quizá el destino le ha hecho un guiño, con un duro golpe de entrada y caricias después. Lo cierto es que Asdrúbal Padrón (13 de marzo de 1991) es ya uno más, con todos los honores, en la plantilla de la UD Las Palmas. Quique Setién le tendrá en cuenta para la primera recta del campeonato de Liga. Su destino estaba en casa y las fintas finales del Elche no han hecho sino devolverle al punto de partida, donde siempre quiso estar.
Este jueves su gesto era sonriente. Pasó el mal trago de ver cómo su inmediato futuro deportivo se descarrilaba en el último minuto, de manera poco ortodoxa por el Elche. Sin tiempo para encontrar siguientes fórmulas, la comisión deportiva de la UD vio en él la pieza que encajaba en el hueco final de la plantilla.
Lo único que ha perdido Asdrúbal en el camino es el dorsal favorito. El ‘9' ahora lo tiene Livaja pero él, con el 25, tiene muchos retos por delante.
Asdrúbal ha sido y es jugador muy eficiente en la UD Las Palmas desde que hiciera su aparición en Segunda A, con gol frente al Eibar. 61 encuentros oficiales rellenan hasta ahora su hoja de servicios y diez goles en su haber, algunos de bella factura y otros de exquisito oportunismo. Un bregador como Asdrúbal no es desdeñable nunca.
Quizá el fútbol le tenga preparado una sorpresa y logre alcanzar por fin la Primera División por la que tanto sufrió ... y tanto lloró. Sus lágrimas y lamentos fueron una de las imágenes más buscadas del fatídico 22 de junio de 2014; pero también sus gestos de felicidad un año después, el 21 de junio de 2015. Ese fue el última día, frente al Zaragoza, en que Asdrúbal jugó en el torneo de Liga, porque fue titular el día de un ascenso a Primera y su nombre se registra en él.
La pasada temporada, sólo tres partidos y todos de Copa. El gran reto de la Liga lo tiene enfrente, aunque comparte rivalidad en el puesto con dos colosos del grupo como son Marko Livaja y Sergio Araujo; y no sabemos en qué orden.
Muchos retos por delante para un jugador que está en un nuevo amanecer. Su padre, Félix Oramas, llegó a disputar 10 partidos y dos goles en Primera, uno de ellos al mismísimo Arconada. A Asdrúbal no le faltan incentivos para darle la mano al destino y ganarse su propio cielo.



