LA CONTRACRÓNICA

M.B.
Las primeras informaciones que emanan de las pruebas médicas a Nano es que no sufre lesión de gravedad: traumatismo sin fractura. Un alivio, aunque falta la total confirmación del club blanquiazul. No obstante, el jugador que fue objeto de tarjeta roja tras la entrada de la polémica, Alvaro Arencibia, ha aclarado en su cuenta personal que "mi intención nunca fue hacer daño al compañero; le deseo una pronta recuperación".
El gesto de hidalguía lo pone el futbolista teldense de la UD Las Palmas. La jugada tiene un punto de infortunio, como muchas que suceden en el fútbol. Salió Álvaro al cruce en un balón dividido con Nano, se lanzó al suelo, llegó antes al balón y en la barrida derribó al jugador del CD Tenerife. El colegiado del encuentro, bajó entonces el listón de sus decisiones porque antes, como ya había ocurrido en la ida de Maspalomas, hubo entradas, gestos, codazos y acciones dignas de roja que había pasado por alto. Al fin y al cabo es el máximo responsable de controlar el rigor del reglamento o su flexibilidad. Aplicarla de dos maneras es un puente hacia el caos, como así ocurrió esta vez.
Es de comprender que Vicente Gómez al finalizar la contienda dijera que los partidos como estos "merecen una autocrítica" porque se estaban convirtiendo "en encuentros de barrio". El zurdo jugador tuvo mente fría para emitir un mensaje que debe calar en las direcciones deportivas de ambas entidades. Y tanto que tiene razón, por momentos, como si de un partido del callejero se tratara, hubo tangana y motivos para abandonar la escena pues el juego estaba fuera de control.
Porque el doble derbi del verano volvió a descarrilarse otra vez. No es la primera pero no sabremos hasta dentro de unos meses si será la última. Porque los dos banquillos hablaron de ello en tono de tristeza y bochorno. Setién insinuó que habría que dejar estos derbis para la competición oficial. Así ocurre en otras comunidades donde rivales históricos se evitan en el verano. Su colega Pep Martí, al que le pareció todo normal lo acontecido en Maspalomas y entonces se molestó por las quejas del propio Setién, dijo tras el partido del Heliodoro que habría que olvidarlo. "Ya se ha jugado, tenemos a un jugador en el hospital. Quiero pensar que Nano no tiene nada" (...) "Quiero que se olvide todo. Que la gente se quede con el hecho de que dos equipos han venido a jugar al fútbol". La segunda de las observaciones casi suena a contradicción.
Lo mejor del doble derbi es que ya terminó. Y la conclusión final es que las distancias actuales entre ambos clubes invitan a una reflexión sobre a quién ya no le interesa estos preparativos con tanganas, golpes e imágenes bochornosas. Cada cosa debe ir a su sitio.



