Sergio Araujo

"Cometí un error; pido perdón"
23/02/2016

"Lo único que me queda es aprender, callar y romperme los huevos en el campo", dice el argentino tras la admisión de su conducta extradeportiva después del partido contra el Barcelona

B.P.

Sergio Araujo, futbolista de la UD Las Palmas y que ha sido expedientado por el club, habló este martes para pedir disculpas y decir que volverá a ser el "mejor Araujo ... y romperme los huevos" para salvar el equipo. "Lo único que tengo de hacerme cargo es que salí. Estoy arrepentido, he faltado respeto y más a mis compañeros. Pido disculpas a la afición".

El arrepentimiento fue la nota común en las palabras del ex jugador de Boca Juniors, que habló tras reunirse con la comisión deportiva de la entidad para ofrecer sus puntos de vista sobre los incidentes de la madrugada del pasado domingo. "La agresión a Nauzet Alemán no la vi. Estaba en el mismo lugar. Se ha dicho que yo me había peleado con él. Estoy entero, no sé pegar, me llevo muy bien con él".

"No teníamos permiso del club para salir", admitió el delantero, que se entrenó en solitario en Barranco Seco tras ser expedientado y y con una preparación ajena al resto de futbolistas. "Habíamos arreglado desde el principio que cuando saliera fuera sincero", dijo al referirse a su actuación personal ante Quique Setién. "Llegué a la hora que tenía que llegar (al entrenamiento de las 10.30 horas del domingo). Le dije al míster que salí, me metí dentro (en el vestuario), y allí estuve hasta que me fui a mi casa. Fue una falta de respeto. No volverá a pasar. Me centraré para volver a ser el mejor y ayudar a Las Palmas a la salvación". Aclararía después que "sólo dije que había salido y había dormido poco".

Admitió Araujo que "no era un momento para salir. Voy a hablar solamente en el campo. No voy a seguir con declaraciones (...) La sanción queda entre el club y yo". "No me puedo meter si me apartarán o no. Que lo decida el presidente y el club".

Dijo también que "nunca me fui. Estuve ausente. Me quedan trece partidos para demostrar mi mejor nivel. Ya no me sirve hablar, sólo demostrarlo en el campo. Ahora tengo más ganas que nunca. Cuando se comete un error hay que salir con más fuerzas que antes",

"Las cosas la decidirán el entrenador y el club. Pido disculpas", insistió. "Espero que la afición quiera creerme. Lo único que me queda es aprender, callar y romperme los huevos en el campo".

Fotos: Mykel, especial para Tinta Amarilla.es

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