
Mientras el Gran Canaria viaja a Moscú, su rival reserva al quinteto titular en otra victoria de la Liga del Este
B.P.
Todo pinta en contra del Herbalife Gran Canaria antes de la final-vuelta de la Eurocup, prevista para las 17.30 hora canaria de este miércoles. El equipo de Aíto García Reneses emprendió este lunes el largo desplazamiento: 5.176 kilómetros hasta la capital de Rusia, para luego ir a la zona del perímetro de la urbe donde reside su rival, el Khimki.
Los 25 puntos de renta para el equipo moscovita es una dura desventaja, máxime cuando se espera un gran ambiente en la cancha del conjunto que dirige Rimas Kurtinaitis. Pero es que, además, el técnico lituano le ha concedido prioridad absoluta al título en juego con el representativo isleño, que podría salvar la campaña tras la inversión económica realizada para la gran plantilla que tiene a su mando.
Kurtinaitis fue precavido en la noche de este domingo, en otro encuentro de la Liga del Este -compuesta por equipos de los países europeos tras el antiguo Telón de Acero-. El Khimki se impuso 86-80 al Krasny Oktyabr, de Volvogrado. Y lo hizo sin utilizar un solo minuto al teórico equipo titular compuesto por Tyrese Rice, Koponen, Monya, Augustine y Paul Davis. A todos ellos les dio jornada de descanso, para que solo piensen en los jugadores del Gran Canaria.
Por contra, alineó a Pateev (17), Illnistky (16), Sheleketo (15), Claver (14), Popovic (14), Vyaltsev (5), Isakov (3) e Ivanov (2).
Este es el panorama para los jugadores amarillos que lo van a dejar todo en el intento de caer intentando hasta el minuto final lo que hoy sería una hazaña histórica.



