
Oriol Paulí, el joven polivalente del Gran Canaria, dice que tiene las hormigas del estómago controladas antes de que llegue el día. Lo vivido esta misma temporada han dejado unas huellas útiles, incluso en los momentos aciagos. "No nos vamos a dejar influenciar por lo que mueve la final. Tenemos la experiencia de la Copa del Rey, para que no vuelva a ocurrir. Las ganas son las mismas que entonces pero nos lo tomamos de otra manera".
El jugador admite que este final de campaña en el torneo continental ha sido una sorpresa y, también, la manera en que el Gran Canaria ha respondido a la presión en este torneo. "Nunca pensé que esto iba a ocurrir cuando vine. Esta es una situación muy buena para mi aprendizaje. Hasta nosotros mismos nos quedamos sorprendidos por la manera que hemos tenido de aguantar la presión en algunas canchas de la Eurocup. En estos partidos nos hemos sentido fuertes también y nos ha hecho llegar tan lejos"
Brad Newley, que está en las Antídopas de Paulí en cuanto a experiencia, también se expresa en una línea similar: "Es increíble haber llegado hasta aquí. Cuando llegué hace tres años jugábamos en el Centro Insular ante 4.000 personas, y ahora jugamos en el Gran Canaria Arena para 10.000 aficionados. Tenemos la oportunidad de ser un equipo de Euroliga y es algo impresionante, ojalá podamos dar los dos pasos que nos quedan".



