CHRISTIAN FERNÁNDEZ

El jugador cántabro señala en UDRadio que el equipo necesita la autocrítica para analizar y buscar las soluciones que le dieron el liderato en la primera vuelta porque "somos los mismos"
B.P.
Christian Fernández,el defensa cántabro de la UD Las Palmas, explicó de forma peculiar este martes en UDRadio las sensaciones internas que poseen los jugadores de la UD Las Palmas en esta etapa de dudas en el campeonato. "Es como si antes fuéramos el cazador en los partidos y ahora la presa".
Reflexionó sobre la marcha inestable de resultados, porque el equipo es víctima de una pérdida de confianza por razones que han de analizar de forma autocrítica los jugadores. Que se ha generado una racha de resultados que han incentivado esas incógnitas de carácter anímico: "Las dinámicas negativas te generan dudas", dijo. "Pongo el caso del partido en Lugo: cuando íbamos ganando con claridad, generando ocasiones pero, levantas en la segunda parte la cabeza y vamos 2-1. Y piensas. ¿Qué ha pasado aquí?. Con el Betis igual, cuando nos damos cuenta el marcador va 0-3. Todo ello va generando dudas en el equipo. Retrasamos (por esa inercia) la línea de presión, lo que antes entraba ahora el defensa la corta y golpeas el balón al palo". Por ello, "creo en la autocrítica, en el realismo. Necesitamos un reseteo de raíz. Miramos y a pesar de lo que ahora podamos vender y al final existe otra realidad: si ganamos al Girona en casa podemos ser otra vez segundos. Igual no estamos tan mal y tengo una percepción equivocada".
"No es una cuestión de rendimiento o de tácticas, sino es algo mental. Que recobremos viejas sensaciones que ahora mismo el equipo no la tenemos", relató. "Si en tres meses que no estamos tan bien, podemos ganar al Girona y volver a ser segundos, también piensas: ¿Cómo están los demás?" (...) "Quien no sepa autocriticarse sería un cobarde. No se puede mirar al banquillo. El entrenador ofrece unas directrices y el que sale a competir es el propio jugador".
Rechaza Fernández las críticas impulsivas que llegan a la plantilla. "La gente nos puede ver como robots. Tenemos sentimientos, tenemos nuestras vidas, podemos tener algún momento de fragilidad y generan ansiedad. Antes le pegamos con la uña al balón y entraba en la portería. Ahora le damos igual y es un contragolpe para el rival", mencionó para recordar otra vez que las dinámicas llevan a ello.
"No soy la sombra del de hace dos años"
Su teoría sobre el autoanálisis resultó insistente. "Hemos de ser autocríticos. Pensar si damos todo en el campo, si nos ciudamos, nos analizamos a nosotros mismos. Ese es el primer paso para luego pensar en todo lo demás", remarcó. "Yo mismo me analizo y no tengo problema en reconocerlo: no soy la sombra del jugador que era hace dos años en el Almería. Soy mucho mejor jugador que lo demostrado el otro día en Albacete. Las cosas no me salen, estoy con cierta desconfianza personal. Sigo ganando mis batallas personales". Se situó él mismo como ejemplo para intentar la mejorar.
También rehusó a la teoría de las agallas deportivas para salir de una situación así. "Los huevos no ganan partidos. Eso no es así. Los más interesados en subir son los propios futbolistas. Si lo hacemos, si logramos el ascenso, me arreglará la vida de los míos y a mí mismo. Nosotros tenemos más interés que nadie. No me pueden decir que no tengo intención en subir a Primera o que no le pongo huevos. Los primeros interesados son los 25 jugadores y el cuerpo técnico que estamos en el terreno de juego".
"Somos los mismos de la primera vuelta más Viera y Ortuño. ¿Quién se ha reforzado con dos jugadores de Primera como ellos que cualquiera ficharía?. Somos los mismos, con el mismo cuerpo técnico, médicos y preparadores físicos. Somos los mismos, pero no sé por dónde pasa la solución". Insiste en su teoría de que "si somos autocríticos, seguramente a partir de ahí las cosas saldrán solas".
Apeló Fernández que "volvamos a ser el equipo que disfrutaba, que seamos valientes y que si tenemos que morir, que lo hagamos de pie y no arrodillado" (...). "Pido que el que no juegue apoye al compañero, que no sea un problema sino una solución", aclaró. "Tenemos que volver a ser el equipo que se medía a cualquier rival, sea cual fuera, y que le pasaba por encima en la primera vuelta".
"Tenemos que ayudar al míster, a que las decisiones que tomen ayuden al equipo. Somos 25 personas y todas egoístas. El futbolista es egoísta. Como dice mi amigo Guzmán: es tan grande el objetivo y es tan bonito, que merece la pena sacrificar nuestros egos personales por el logro del ascenso. Yo lo viví ya en Almería, pero vivirlo en Las Palmas (con lo que él sabe) debe ser la hostia".



