
Maxi adelantó a los tinerfeños tras un error defensivo, pero Hernán igualó de inmediato. El derbi acabó con un lío en el túnel de vestuarios entre los jugadores de ambos conjuntos
Manuel Borrego
El derbi canario se convirtió en un barullo en el que Las Palmas no encontró el segundo gol que le diera la victoria para volver a ganar distancias. Se tropezó en el Gran Canaria a un Tenerife que ejerció de nuevo su rol de equipo rocoso en los partidos de rivalidad, donde se crece y muestra su mejor rostro, al menos en el aspecto defensivo. Hubo empate (1-1) aunque las mejores ocasiones del derbi fueron amarillas pero no concretaron. Sin embargo, Maxi penalizó al equipo de Paco Herrera en un error al inicio de la segunda parte. Ese gol del Tenerife fue rápidamente compensado por Hernán, pero al líder le faltó frescura para extraer su circuito de combinaciones que le permitiera doblegar a su oponente. El punto es válido para mantenerse, pero sabe a almuerzo sin postre.
Desde el primer instante tenía pinta del clásico derbi del fútbol canario. Mucha tensión en el campo, dos equipos entregados a tope, con músculo abundante en el cuadro blanquiazul para contrarrestrar el teórico mejor fútbol combinativo de la UD Las Palmas. Fútbol fuerza para meter al líder en problemas. El Tenerife no encontraba caminos para llegar al área, mientras Las Palmas lo intentaba por los dos perfiles. En la derecha utilizó la velocidad de David Simón y la improvisación de Nauzet Alemán; en la izquierda, la chispa de Jonathan Viera, que fue el futbolista con más empeño en llevar el primer balón de peligro al área blanquiazul.
Viera fue sin duda el jugador más imaginativo de los amarillos hasta su lesión. Le daba mordiente a sus jugadas pero no pudo terminar la segunda parte al notar un desgarro cuando corría hacia su balón. Las Palmas sintió más tarde su ausencia porque no encontró la pieza de recambio al menos para igualar ese aire fresco que él proporcionaba.
En el fútbol de trincheras el Tenerife se sintió más cómodo que su oponente. Sin embargo el gol pudo llegar antes del descanso en acciones grancanarias, con algunos lanzamientos desde el exterior del área y, especialmente, en una inmersión de Hernán Santana que no fue contundente en el disparo, controlado por Dani Hernández. El meta venezolano fue quien peor lo pasó en la fase inicial, porque vio acercarse el peligro y debió esforzarse en intervemciones pocas, pero peligrosas, para taponar la ambición del líder y su bulliciosa hinchada.
Pero el derbi enloqueció durante diez minutos, al inicio de la segunda parte. Se lesionó Viera y, en frío, su relevo Momo entregó un balón hacia atrás que dejó en solitario ante Casto a Maxi. El gol del Tenerife calentó el juego, que durante ese periodo comentado se liberó de sus ataduras. Las Palmas encontró su empate en una jugada de estrategia y equilibró pronto la contienda, para evitar nervios añadidos.
Pero no se completó la obra. El líder intentó ganar el encuentro con mucho impulso anímico, pero escasas ideas. Las ocasiones no se reprodujeron tras el empate, acelerándose la dureza de un partido al que le sobraron algo más que roces, que llegaron hasta el túnel de vestuario con un lío entre jugadores. El reparto de punto puede parecer lo más justo, pero no entrará en razones.
Porque un derbi es un derbi.
Alineaciones:
UD Las Palmas:Casto, David Simón, Aythami Artiles, Jesús, Angel López, Javi Castellano, Hernán, Jonathan Viera (Momo, 47), Nauzet Alemán (Asdrubal, 81), Culio (Roque, 60)y Araujo
CD Tenerife: Dani Hernández, Moyano, Albizua, Carlos Ruiz, Cámara, Vitolo, Cristo Díaz (Víctor García, 72), Suso, Max (Ifrán, 59). Cristo Martín y Aridane (Juan Carlos, 85)
Goles.
0-1, m. 48. Un balón cedido por Momo lo caza Maxi que se interna y bate a Casto. 1-1, m. 50. Hernán, de cabeza, sorprende a la defensa tinerfeña tras una falta botada por Momo
Arbitro:David Medié Jiménez (Colegio Catalán). Mostró tarjetas amarillas a Aythmi y Araujo (Las Palmas), Moyano, Aridane, Ifrán y Camara (Tenerife).
Pormenores. El derbi llevó a las gradas del Estadio de gran Canaria, unos 28.000 espectadores, con un millar venidos desde Santa Cruz. Se produjo el debut en la Liga de Jesús Valentín, por el sancionado David García. Se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento del ex jugador Nicolás Morales, miembro de las plantillas fundacionales de la UD Las Palmas, y por Margarita Fuertes, abuela de Roque Mesa



