
El alcalde anuncia la promoción del genial futbolista como Hijo Predilecto de la capital grancanaria tras inaugurar el paseo que lleva su nombre en Siete Palmas, a las puertas del Gran Canaria Arena y el Estadio
M.B.
Un pedacito de la capital lleva el nombre de Germán Dévora. Ese honor lo disfrutarán los vecinos de Siete Palmas, que desde ayer gozan de un vial con el nombre de El Maestro, el único. Es la calle que da acceso desde Fondos del Segura hacia las instalaciones magnas de baloncesto y fútbol. La calle es humilde, como él, pero tiene aroma a deporte de gran altura.
Germán está deseando que este diluvio de pruebas de afecto pasen. No está acostumbrado pero no puede esquivar las muestras de cariño que, desde un tiempo a esta parte le llegan. Después de que el alcalde Juan José Cardona diera por inaugurada la vía, Dévora miró al presidente de la UD Las Palmas, Miguel Ángel Ramírez, y le hizo culpable porque "una iniciativa tuya al promoverme como presidente de honor, que yo acepté, me ha trastocado la vida", confesó. "Estoy deseando que todo esto termine pero, claro, ahora el alcalde me promueve para otro tema". La concesión del título de Hijo Predilecto de la ciudad está en camino, como confirmó Cardona este martes antes de escuchar la primera de las ovaciones de la tarde.
Germán estuvo bien rodeado en otro día tan señalado para él. Esposa e hijos, amigos y ex compañeros, presidente de la UD Las Palmas y la práctica totalidad del consejo de administración (Nicolás Ortega, Rafael Méndez, Héctor de Armas, Andrés Guzmán, así como el director general de Gestión, Patricio Viñayo, y el director general deportivo, Toni Cruz); empleados y Hernán Santana en representación de la plantilla. Y los miembros de la Peña que lleva su nombre, tan dispuestos en dar la nota musical y el siguiente paso de aliento liderados por el incansable Juan Pérez.
El presidente del Cabildo, José Miguel Bravo de Laguna, también habló del genio futbolístico y quien en justicia y en vida le llega esta andanada de gestos públicos de agradecimientos. Su discurso fue breve y al mirar a su espalda y contemplar que allí estaban el Estadio de Gran Canaria y el Gran Canaria Arena le volvió a mirar y le dijo: "Germán está para siempre en el lugar que se merece".
Germán, como siempre, repartiendo juego: "La calle debería llamarse Unión Deportiva Las Palmas, porque fuimos un equipo, el de toda mi vida".
Galería de fotos: C. Torres




