
Fue un gran torneo, el mejor organizado hasta la época. Y, además, con un final inesperado. El CAI de Zaragoza rompió los pronósticos como tapado de la competición, para llegar a la lucha por el título en el Centro Insular y vencer al Joventut 69-76. Mark Davis fue el mejor jugador del evento. La memoria de aquel partido de hace 25 años quedó grabada.



