
La finalización de la segunda fase de las obras merodean la fecha del partido (5 de septiembre), mientras la RFEF confirma a Sevilla para recibir a Ucrania
B.P.
Era un secreto a voces. El encuentro oficial frente a Ucrania, correspondiente a la quinta jornada del Campeonato de Europa de 2016, no sería para Gran Canaria. La RFEF confirmó que el estadio Sánchez Pizjuán de Sevilla será el escenario de ese partido de la fase de clasificación, previsto para el 27 de marzo de 2015. El presidente de la Federación Interterritorial de Las Palmas, Antonio Suárez, verificó recientemente que la selección está pendiente de saber cuáles son los planes de finalización de las obras del Estadio de Gran Canaria para hacer real el regreso del equipo nacional al recinto.
La posibilidad se centra en el partido estrella de la fase de grupos: España-Eslovaquia, segundo contra primero del C. La fecha es el 5 de septiembre de 2015 y aún no tiene confirmación su escenario. El propósito inicial de la RFEF es traer a la Roja a la isla y disputar aquí ese encuentro. Para entonces, tal y como se ha planificado por parte del IID, el Estadio de Gran Canaria habría terminado tres de las cuatro gradas remodeladas que invadirán las pistas de atletismo del recinto de Siete Palmas. Quedará solo pendiente la ejecución de la futura grada Naciente (aún en proceso de estudio).
Este partido contra el combinado de Eslovaquia o el siguiente frente a Luxemburgo (jornada 9, del 9 de octubre) son las dos citas anfitrionas que le quedan a España en la primera etapa de la competición continental. "Si no están las obras terminadas será imposible que se juegue el partido de la selección en el Gran Canaria", recalcaron fuentes federativas citando normativas de FIFA.
Las obras de las pista ssiguen sin pausa, a su ritmo. En abril se entregará la primera fase, que es la correspondiente a la zona de grada Curva. A finales de agosto, la segunda etapa de remodelación, que corresponde a la Tribuna y Grada Sur. Mientras, España camina en su ruta para la Eurocopa, como hizo en 2007 cuando visitó por última vez el Gran Canaria para la victoria 1-0 sobre Irlanda del Norte, el partido que sirvió como billete para luego conquistar el título internacional de esta misma competición. Anteriormente, en el debut de Luis Aragonés como seleccionador, españa había jugado en 2004 un amistoso frente a Venezuela en el entonces joven recinto grancanario (3-2).



