
El presidente Miguel Ángel Ramírez advierte que "esto viene a demostrar que no podemos depender sólo del acierto de Araujo" y Herrera admite ahora que "no sé qué va a pasar en enero"
B.P.
La derrota frente al Osasuna, primera en casa, reabre un debate sobre la necesidad de refuerzos de vanguardia, que es la preocupación que desde hace semanas ocupa a la comisión deportiva y el cuerpo técnico. Paco Herrera dijo al término del partido que "mi obligación es valorar lo que ha pasado hoy y encontrar las soluciones. En mi trabajo esta semana (de vacaciones) tendré que ver ciertas cosas. Aún así, insisto, lo que el equipo ha hecho hasta día de hoy, incluyendo este partido, es de sobresaliente". Antes, el presidente Miguel Ángel Ramírez manifestó en micrófonos de la emisora oficial que "esto viene a demostrar que no podemos depender sólo del acierto de Araujo", en alusión a la ausencia del delantero argentino, que se encuentra en su país solucionando trámites administrativos.
Pero lo más llamativo es que el propio Paco Herrera, a la pregunta de si la plantilla estaba cerrada con la llegada (este lunes) de Jonathan Viera, expresó. "No lo sé. ¿Por qué?. Porque a veces, y los años me hacen tener esa experiencia, uno dice sí, esto esta cerrado. En teoría debería ser así, pero que pueda pasar algo, no sé si en las vacaciones o este mes que empieza en enero, puede hacer que encontremos un tipo de solución distinta. Ahora mismo, con la llegada de Viera, entiendo que sí pero no sé qué puede pasar en todo este mes".
Herrera había manifestado apenas 24 horas antes que "el refuerzo de Viera era una excepción" para el invierno porque "se es canario y se trata de un buen jugador".
Por ello, salió tras el partido el nombre de Araujo porque "cuando tienes las oportunidades y no las marcas bajo palos, es normal que te acuerdes de tu goleador que no está. Los que están les han faltado empujarla. No lo hemos terminado. No hemos tenido el acierto de conseguir el gol como en otras oportunidades".
Valoraciones del partido
Además, Herrera recordó que "estos mismos jugadores (que han perdido el partido) son los que han hecho que hoy 20.000 personas vinieran al Estadio", pero también precisó que durante el encuentro varios futbolisas "estaban muertos ... quizá me he podido equivocar, porque no lo he valorado bien. Es un montón de pequeñas cosas que hace una grande en nuestra contra".
Dijo que el equipo no encontraba soluciones para marcar "especialmente cuando el Osasuna se queda con diez, porque todo era simple. Y algo que hemos hecho bien hasta ahora es la vigilancia en los marcajes, especialmente cuando estamos atacando. Este partido era para apretarles, robar el balón y atacar. Les dejábamos solos. Estábamos pendientes de ganar de cualquier manera, si hay que perder bienvenido sea para arreglar la situación".
"Hay que confiar en estos futbolistas", sentenció sin cerrar la puerta de un debate sobre refuerzos que queda sobre la mesa en pleno mercado invernal. "El equipo ha tenido un bajón importante físicamente en la mitad del partido. Tenía que haber encontrado una solución mejor. Los errores no estuvieron en el borde del área, sino en medio campo. Pero por encima de todo eso, si hubiéramos aprovechado las oportunidades que tuvimos, hablaríamos de otras cosas. Pero nos faltó acierto en las dos áreas".



