
Se incorpora al Ibarra con "la ilusión de un chico de 20 años", afirma
Deporpress / Tinta Amarilla
Carlos Alejandro Sierra Fumero, más conocido como Sandroen el mundo del fútbol, se convirtió este pasado fin de semana en nuevo jugador de la UD Ibarra, al que llega para reforzar al equipo de Tercera División en su objetivo de, como mínimo, conseguir la permanencia en la categoría. Sandro vuelve tras una larga etapa de inactividad y a los 40 años de casa, para defender al equipo de su casa, en Las Galletas, con la ilusión de un chico "de 20 años" tal y como declaró en Onda Tenerife este lunes. Formado en los filiales del Real Madrid, en el que permaneció durante seis temporadas, debutando con el primer equipo en la temporada 1994/95 con Jorge Valdano en el banquillo merengue, con el que jugó 13 partidos en Primera División ese año, Sandro jugó posteriormente en la UD Las Palmas y Levante, haciendo carrera en el Málaga, donde estuvo un total de ocho temporadas.
En el conjunto grancanario estuvo en la temporada 1996-97 en calidad de cedido por el Real Madrid, en la primera campaña de Segunda División tras el ascenso de 1996. Estuvo a las órdenes de Pacuco Rosales, Ángel Cappa y finalmente Paco Castellano.
El futbolista dio el paso de incorporarse al equipo que le vio nacer porque "tengo muchas ganas de ayudar al equipo, y de matar el gusanillo. Pensé en volver al fútbol y vengo a ayudar a un gran grupo de chicos". La decisión fue rápida e incluso una sorpresa para su propia familia, tal y como desveló. "A mis hermanos Mónica y Tote les ha cogido de sorpresa, nadie se lo esperaba", aseguró con sentido del humor.
Sandro insistió en la idea de que "solo soy uno más, soy del pueblo y cada vez que tenía tiempo venía a Las Galletas. Repito que vengo a ayudar". Como él mismo apuntó en la entrevista, "voy a aportar experiencia, pero también ilusión, como si tuviese solo 20 años. Aquí, al Villa Isabel han venido todos los equipos representativos de las islas". Aunque todavía no pudo participar con sus nuevos compañeros, Sandro vivió en primera persona el último partido que disputó el Ibarra, que se impuso por 1-2 en el Juanito Marrero a Las Zocas.
"El sábado en Las Zocas sentí de nuevo lo que era entrar dentro de un vestuarios, estamos en una buena línea, pero tenemos que seguir igual, no estamos obligados a nada", manifestó, para añadir que "hay tiempo para hacer cosas". Cuestionado por su puesta de largo como jugador del Ibarra, se dispuso a disposición del míster, Juan Carlos Gutiérrez al manifestar que "no sé si debutaré el próximo partido, eso lo tendrá que decidir Juan Carlos". Sus objetivos no pasan más allá de "jugar primero contra el Mensajero y después contra el Sporting San José".



