
Los amarillos consiguen ante el Dijon su cuarta victoria más abultada en su historial europeo, pero sufren la lesión del base grancanario en las últimas jugadas
B.P.
Pocas veces un triunfo tan holgado ha tenido menos celebraciones que las que tuvo la victoria por 34 puntos del Gran Canaria sobre el Dijon. El líder del Grupo B barrió de la pista al segundo clasificado; confirmando así la primera plaza tres jornadas antes de la finalización de esta primera ronda de partidos. No hubo efecto Walker, como temía Aíto García Reneses en la previa del partido. Sus jugadores, donde no pudo estar tampoco Kendall por una contractura en la espalda y que vieron la desgraciada lesión de Fabio Santana en la recta final del partido, arrasaron; y recuperan la dinámica del triunfo que se les resiste tener con igual, o al menos, medianamente igual, soltura en la competición doméstica.
Habrá que esperar a unas más exhaustivas pruebas médicas, pero la entrada a canasta de Fabio Santana en el final del partido y su mala caída hacen temer malas noticias por el efecto producido sobre su rodilla derecha. El base tenía la responsabilidad de descargar de minutos a Albert Oliver dado los problemas físicos que padece Tomás Bellas, al que suplió incluso en el quinteto titular.
Todo iba como en un cuento de hadas. Precisamente fue Fabio Santana el que habría la cuenta de anotaciones en el partido con un triple. Newley y Báez siguieron los pasos del canterano para poner la directa en el partido. El Gran Canaria se puso muy pronto en más de diez puntos de ventaja después de un parcial 11-0 que ponía el marcador en 32-14. Lo intentó un par de veces más Santana, pero sin fortuna en el tiro exterior, pero con otros argumentos para dejar su estadística en ocho puntos con cuatro asistencias más que permitieron al Granca respirar con soltura en todo el encuentro.
No hay ningún síndrome amarillo en la competición europea. Ahí, pese a las bajas, todo va como la seda en cuanto a resultados se refiere. Tavares crece a base de ser el mejor valorado del encuentro, y la lucha por los rebotes, que en los últimos encuentros en la Liga Endesa se vuelven en contra, se queda del lado grancanario.
Así es comprensible que el triunfo fuera muy plácido; con ventajas apabullantes ante el quinto clasificado actual de la Liga francesa. Se llegó a los 37 puntos de margen (81-44), una catástrofe para el Dijon, que 'arregló' algo desaguisado ante un Granca que ya miraba más a la enfermería que a otra cosa.
Ficha del partido:
94 Herbalife Gran Canaria (21+28+19+26):Santana (8), Urtasun (7), Newley (16), Báez (8), Tavares (13) -cinco inicial-, Kuric (14), Paulí (10), Oliver (2), Barro (13) y Portugués (3).
60 JDA Dijon (12+11+12+25):Curti (9), Gray (5), Joseph (10), Moss (5), Harris (5) -cinco inicial-, Walker (4), Joss-Rauze (2), Prenom (9), Alingue (8) y Mendy (3).
Árbitros: Chiari (Italia), Zamojski (Polonia) y Obrknezevic (Serbia). Eliminado por faltas el local Barro (m. 36).
(Fotos: CB Gran Canaria)



