
Fotos: C. Torres
B.P.
La Grada Sur del Estadio Insular (orientada frente a la Tribuna principal) está a punto a desaparecer. Es la fachada no protegida del recinto futbolístico que en apenas unos meses se convertirá en un gran parque urbano, pulmón en el centro de la capital grancanaria. Los operarios y la maquinaria de la contrata proceden a su derribo y retirada de escombros a ritmo importante.
Estaba previsto que este miércoles el propio presidente de la corporación insular, José Miguel Bravo de Laguna, asistiera al Estadio Insular para presenciar la demolición de una de las tribunas más afectadas por el deterioro del tiempo. Pero este acontecimiento fue suspendido a última por causa de la lluvia. Sin embargo, los trabajos no han cesado y ya no son apreciables la zona baja de asientos más próximos al antiguo terreno de juego, los muros que cerraban los locales de la zona e, incluso, las cabinas de prensa, que fueron las primeras en caer.
La obra sigue sin pausa; las horas de aquel emplazamiento para los aficionados están contadas. Y, mientras, en otro lugar de la ciudad, otro estadio crece y mejora su aspecto.



