
El karateca grancanario Alejandro Navarro (Las Palmas de Gran Canaria, 15 de septiembre de 1976), toda una institución mundial en la modalidad de Kyokushin -especialidad en la que se permiten golpes- es este lunes noticia porque no ha logrado algo a lo que había acostumbrado a sus fieles seguidores. Acudió desde la pasada semana a Tokio para participar en el cuadragésimo sexta edición del All Japan de la modalidad, a la par el Campeonato Mundial de la especialidad. Pero en esta ocasión, a diferencia de los dos años anteriores, el deportista de Escaleritas y afincado en Costa Rita, no pudo cruzar con éxito las eliminatorias que daban acceso a estar entre los mejores.
Alejandro se había convertido en 2012 en el primer karateca europeo en conquistar este prestigioso título, que homenajea al fundador de este deporte de contacto. En la pasada edición había quedado segundo y todos los pronunciamientos previos en 2014 auguraban que podría estar en las finales. De hecho, el poster anunciador de los organizadores del All Japan contaba con su figura en punga con el vencedor anterior.
El triunfo en 2014 correspondió al ruso Darmen Sadvokasov, que se vio escoltado en el podium por los japoneses Arata Shouki y Zenjuro Mori.
Alejandro Navarro llegó hasta los las puertas de octavos de final. Cedió ante el japonés Mori, finalmente tecero.




