
El epílogo del torneo de La Caja desató una tempestad producto de vientos vividos a lo largo de la temporada con el 'factor arbitral': esta vez la moneda salió cruz para el conjunto de san José
M.B.
No se merecía la extraordinaria temporada de lucha en Gran Canaria un final tan polémico como el que se vivió este viernes en Los Molinillos de Ingenio, donde lo extradeportivo pudo empañar lo puramente competitivo. No hicieron méritos para ello los dos equipos que pujaban por el título de la La Caja para acabar como se cerró lo que había sido un brillante encuentro hasta que llegó la hora de los puntales. No se merece el Adargoma perder una segunda final esta temporada sin que en ella su último hombre tocara con el cuerpo la arena. Tampoco hizo honores el Almogarén para el sinsabor de lo ocurrido tras la eliminación del rival Fafi, castigado por las amonestaciones como durante gran parte de la temporada le había ocurrido a su primera silla, Juan Espino. No se merece la afición que acudió al terrero, que aplaudió a rabiar cada uno de los puntos anteriores al 'gran momento', presenciar un espectáculo tan lamentable aunque breve, con deportistas en persecución del colegiado, aficionados con los papeles perdidos por completo incluso abordando una invasión en el círculo de brega. No se merece el deporte vernáculo este borrón que se retransmitió en directo para un sector de la isla a través de Este Canal. Eso que ocurrió en un instante es la tempestad que se ha ido alimentando en una temporada plagada de vientos con una potente carga de factor arbitral.
Una nueva final, más polémica para el comité. Cinco amonestaciones volaron en apenas 65 segundos cuando en la arena estaban los dos puntales. Pasó en ese periodo lo que podría haber ocurrido; las escenas posteriores son las que echan a perder el trabajo de tantos meses y de una dura competición que merecía un epílogo acorde a lo vivido a lo largo de la temporada. Un día más, de alguna manera, perdió la lucha canaria.

Javier Monzón, director técnico del Adargoma, expresa su malestar a los colegiados tras terminar la luchada de este viernes en Ingenio (C. Torres)



