PERDOMO: "Sentí la mordida y tuve que soltar; iba a ganar la agarrada"
28/07/2012

El luchador del Adargoma aclara que "me quité la ropa para mostrar el mordisco a los colegiados, no para pelear como algunos pensaron"

David Perdomo salió en la noche del viernes del terrero del Cruce de Arinaga a toda velocidad, no quería hablar en aquel momento. "Ni siquiera pasé por la ducha. Me marché a casa con la ropa de brega puesta, estaba muy enfadado". Había protagonizado una protesta a los colegiados por lo que entendió como una mordida desleal de su contrincante Jonay Roque, del Santa Rita. TintaAmarilla.espudo hablar con el luchador del equipo ganador del Torneo El Corte Inglés, pero no logró hacerlo en aquel momento con Perdomo, quien nos atendió en la mañana de este sábado, doce horas después del incidente que dejó la final de la competición de lucha corrida en la penumbra de una polémica.

Lo primero que hizo Perdomo al llegar a su hogar, en San Cristóbal, fue "salir a correr durante una hora por la Avenida Marítima, porque no se me quitaban los nervios ni el enfado". Este sábado acudió a La Presa a entrenar y así nos explicaba su versión de lo ocurrido en la agarrada que sirvió como finiquito para el título resuelto este viernes: "Salí decidido al terrero, convencido de que podía darle la vuelta al marcador y también el triunfo para el Adargoma. De hecho, había ganado ya en La Caja a Jonay Roque y tenía claro lo que debía hacer en la lucha. Le había tirado dos veces: una metiendo un 'medio culo' y otra con un toque p'atrás, tras meterme debajo en la agarrada", explica ya con serenidad el senior adargomista.

Pero esta vez las cosas sucedieron de manera diferente: "Logré meterme debajo de nuevo y tenía controlado a mi rival, al que agarré fuertemente. Sin embargo, sentí la mordida en la espalda y tuve que soltar; iba a ganar la agarrada. Tras el mordisco, mi rival empezó inmediatamente el toque p'atrás y caí en la arena porque tuve que aflojar la tensión del agarre".

Explica Perdomo que se produjo una confusión en aquel momento en todo el terrero, porque "me enfadé mucho con él. Textualmente le dije "eso no se hace" y de inmediato me quité la camisa de brega para enseñarle el mordisco al colegiado; no para pelear. La gente no entendió ese gesto". Tampoco lo comprendió a bote pronto su propio entrenador, Javi Monzón, que invadió el círculo de brega pensando que su luchador había perdido los papeles. "Cuando le ví quitarse la ropa", explica el mandador, "mi primer impulso fue decirle que no estaba bien hacer eso. Pero cuando observamos el mordisco que tenía en la espalda yo también me dirigí al colegiado para enseñarle las señales. Interpreto esta acción como una mordida estratégica, porque con ella mi luchador cedió y posteriormente cayó a la arena".

"SANTA RITA GANÓ EN BUENA LID"

Monzón aclara que "no tengo reproches que hacer al Santa Rita porque nos ha ganado con justicia la luchada. Nuestros principales hombres cayeron y eso no lo discutimos. El gesto último, sin embargo, no procede en la lucha canaria ni en el deporte. Y no lo podemos aplaudir. Quiero pensar, incluso, que fuera una acción producida por instinto en el luchador, algo que no pudo controlar. Pero lo cierto es que las huellas de su mordisco están en la piel del Rubio".

Perdomo añade que "cuando me crucé con él al final le pregunté: ¿Qué deporte es ése que practicas?. No me pidió disculpas, aún me duele pero pasará".  El luchador del Adargoma zanja un asunto y renuncia a presentar una denuncia a su adversario del Santa Rita.

M.B.

El momento de la invasión del terrero. Perdomo forcejea con Roque, en el suelo, mientras un hermano de éste abandona la grada para incorporarse a una trifulca que no pasó a más (C. Torres)

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