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El reposo de un Guerrero

Las Palmas es el destino final de un profesional ejemplar, que cubre 129 encuentros oficiales y 37 goles en cuatro temporadas de amarillo

  • CENTRAL DE DATOS
  • 19/06/2013 - 21:08

M.B.

Se remonta a diciembre de 1995 la aparición de Javi Guerrero en el fútbol profesional, camino ya de 18 años desde entonces. Este miércoles la UD Las Palmas le incluyó en su lista de bajas por rescisión de contrato a la vez que se anunciaba su cambio de rol por dos temporadas: de futbolista profesional a informador de los conjuntos adversarios que se han de medir a los de Sergio Lobera. Cuelga, pues, las botas después de 465 encuentros oficiales y 121 goles anotados.

Guerrero, formado en la Ciudad Deportiva del Real Madrid, ha defendido siete escudos desde que Sergio Egea le diera la alternativa ante el Villarreal relevando al portugués Zeferino Paulo, más tarde también jugador de la UD en calidad de cedido (97-98). Las Palmas se ha convertido en su último destino como jugador, acumulando en cuatro temporadas 129 encuentros oficiales y 37 goles. Los últimos cinco en la Liga corresponden a una serie consecutiva frente a Sabadell, Guadalajara, Hércules, Ponferradina y Xerez, que en la jornada decimocuarta se convertiría en la última portería batida por el experimentado realizador madrileño.

La celebración del último gol de Guerrero con la camiseta amarilla, frente al Xerez (C. Torres)

El equipo que más veces defendió Guerrero fue el Racing de Santander (2001-05) con un total de 137 partidos y 45 goles. Las Palmas, también con cuatro temporada (2009-2013) se queda a su estela con esos 129 partidos y 37 tantos, siete esta última temporada. 76 encuentros más pertenecen a sus dos ciclos en el Recreativo de Huelva, donde anotó 14 tantos; 68 al Albacete Balompié con 20 tantos, 25 al Real Madrid Castilla mojando en seis oportunidades, mientras quedan como hechos testimoniales sus pasos por Celta de Vigo (24 partidos) y Real Jaén (6), este último como su primera experiencia fuera de la Casa Blanca.

Ya hemos contado en alguna ocasión que el delantero madrileño no ha destacado en su paso por UD Las Palmas por ser rápido, potente o especialmente virtuoso con el balón, pero pone al servicio del equipo su sapiencia futbolística demostrando en el 110x68 que conoce bien todos los rincones del juego. Su saber estar en el campo de batalla le permite ofrecer todo tipo de virtudes en el remate, el regate, el pase al hueco o la velocidad. Sabe bien dónde están los atajos y los utiliza como pocos.

Es Guerrero de esos futbolistas que dejan huellas por su grado de compromiso con la entidad. Le tocó, por veterano, ejercer como embajador en el tránsito de dos conceptos del proyecto de ascenso de la UD Las Palmas. Vino al equipo en la etapa de Kresic, que acabó con aquel desesperado final de Liga con foto finish para la salvación. Y al año siguiente se convirtió en la voz de la experiencia para acoger a la camada de futbolistas que iban a irrumpir con fuerza a las órdenes de Paco Jémez, con Jonathan Viera y Vitolo al frente. Guerrero, además de compañero, fue asesor y ejemplo a seguir en una plantilla donde se granjeaba el respeto hasta el punto y final este mes de junio. Le toca la hora del reposo en el terreno de juego para coger bolígrafo y bloc de notas en las gradas. Y hacer kilómetros también.

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