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La leyenda del 'Gato' Manolo comenzó el 15 de febrero de 1981

Se cumplen treinta años del debut en la UD Las Palmas del portero aruquense: fue ante el Salamanca, con victoria grancanaria (0-2)

  • AMARILLOS DE SIEMPRE
  • 14/05/2011 - 22:57

El 15 de febrero de 1981 debutaba en la portería de la UD Las Palmas un joven aruquense que aún no había cumplido los veinte años de edad. Manolo López hacía realidad el primero de sus episodios profesionales y de un sueño que tenía desde la infancia porque "en mi época ni se nos pasaba por la cabeza otra cosa que no fuera jugar en la Unión Deportiva. Yo no tenía otro equipo aunque me sentía emocionalmente simpatizante del Athletic de Bilbao y de la Real Sociedad pues eran clubes de cantera, como nosotros, y tenían muy buenos porteros". Saltó Manolo, entonces abundante pelo rizado, al terreno del Estadio Helmántico atrincherado con una escolta de diez jugadores de la fábrica amarilla. Y saboreó el día de su bautismo en Primera una victoria importante ante el Salamanca (0-2) con los goles de Farías y Julio Suárez. En el conjunto rival, otro ilustre portero, Jorge D'Alessandro, al que reconocía porque en fechas anteriores era una de las figuras en las colecciones las estampitas de la época ... Empezaba allí, justamente hoy hace treinta años, la leyenda del gato más famoso de Gran Canaria.

"Había sido una semana muy tensa", recuerda Manolo. "Veníamos de perder 1-4 frente al Barcelona y el martes me dijo José Manuel León que yo sería el portero titular en Salamanca. No pude dormir porque me pasé toda la semana pensando en el partido. Estaba muy responsabilizado por todo lo que significaba aquello pero afortunadamente mi debut salió bien. Jugar en Las Palmas era todo lo que ya había deseado en mi carrera".

"Nunca tuve otro equipo más que la UD.

Simpatizaba con el Athletic y la Real Sociedad

porque eran clubes de cantera, como nosotros,

y tenían muy buenos porteros"

Manolo habla hoy desde la tranquilidad de saber que en su expediente deportivo cumplió muchos objetivos. Pero tres décadas después lleva marcadas varias fechas, especialmente la del descenso de 1983. "Fue algo impactante para todos nosotros. Existen alegrías en mi trayectoria profesional, pero las alegrías son efímeras en el deporte. Aquella derrota frente al Athletic en casa fue muy dura porque cerraba 19 años ininterrumpidos en Primera División. La tristeza de nuestros aficionados y la de los compañeros es inolvidable", asevera. "Fue un castigo muy duro para una generación de jóvenes jugadores que iban en línea ascendente y que vieron frustradas muchas de sus ilusiones. También fue un momento de cambio en la propia Unión Deportiva Las Palmas porque se quebró una estabilidad que había disfrutado durante varias décadas".

DOS ASCENSOS
El portero se repuso de aquel mazazo y también estuvo en otros instantes estelares del equipo amarillo: uno con Roque Olsen, en el retorno a Primera de 1985, y más tarde con Pacuco Rosales, en 1996, para impulsar a la entidad grancanaria de nuevo a la Segunda División: "Lo del 85 resultó extraordinario, porque batimos todos los récords de la división de plata con un entrenador que será siempre recordado por su servicio ejemplar a nuestro club. Sin embargo, en el 96 vivimos algo diferente. El ascenso para salir de Segunda B fue memorable. Lo demandaba nuestra afición, que había sufrido mucho en los años anteriores, y para ello hicimos una liguilla inmaculada de principio a fin. Lo que vivimos al regreso de Elche, tras lograr el objetivo, se producirá pocas veces en nuestras vidas".

Hay otro episodio que le ha marcado para siempre: la eliminatoria copera de 1995 cuando Las Palmas, como equipo de Segunda B, apeó al mejor Tenerife de la historia. Manolo fue la figura del partido de vuelta, en el Heliodoro, especialmente en la tanda de penalties. Él jugó sus bazas: "le dije a Chano, antes de lanzar el primer penalti del Tenerife, que estaba convencido de que íbamos a pasar nosotros. No me miró a la cara y me dí cuenta de que los jugadores del Tenerife estaban asustados. Tenían la mente ocupada pensando en qué iba a ocurrir si Las Palmas les eliminaba. Y esa fue la clave: se descentraron y notaron la responsabilidad que significaría una posible derrota. Además, a Chano lo conocía muy bien porque fueron muchas las sesiones de entrenamientos y los penalties que me lanzó. Pero mi mayor alegría", continúa, "fue el comprobar al regreso en jet-foil el despertar de nuestros aficionados. Ese día renació un respaldo popular al equipo que fue el impulso del posterior ascenso, dieciséis meses después. Y sigue hoy vigente. Yo lo noto en el cariño que aún me demuestra la gente".

AZKARGORTA QUERÍA HACERLE DEBUTAR COMO CENTRAL

Manolo López atravesó su propio desierto después de que, tras el descenso de 1988, abandonó sorpresivamente la UD Las Palmas: "Tenía un acuerdo de renovación con García Panasco pero enfermó y viajó a Madrid. La persona que retomó las negociaciones dijo que aquellos acuerdos no valían y partíamos en las negociaciones de la nueva situación deportiva del club. Lo consulté con mi mujer y decidimos ir a la aventura, una nueva perspectiva profesional se abría paso". En aquellos momentos, el Maspalomas y el Telde eran equipos de Segunda División B, pero la pirueta del 'gato' fue más atrevida: "Preferí salir. En Ceuta viví un año precioso. Recibí el calor de la gente, nació mi segundo hijo y encima fue el año del famoso récord 'guiness' que le quité a Dino Zoff", señala. "Todo comenzó cuando Martínez Campos, el periodista que entonces trabajaba para Televisión Española en Andalucía, hizo un reportaje después del octavo partido en que no me habían marcado un gol. Íbamos camino del récord nacional que tenía Reina. Después se hicieron eco el Marca y el As por lo que, de esta forma, todas las semanas Ceuta era noticia a nivel nacional".

Ese episodio tan especial convirtió a Manolo en un personaje muy popular en todo el país. "Batimos el récord de Zoff, por cierto excepcional portero, y luego contra el Linense mi compañero Ondina hizo un gol en propia puerta que dejó el nuevo registro en trece partidos y 57 minutos del encuentro decimocuarto. Empatamos 1-1, pero recibimos muchas muestras de afecto de todas partes e, incluso, acudimos a recibir en Madrid un Premio Nacional con una delegación de las instituciones públicas ceutíes presentes. Aquel récord fue muy importante para la ciudad, para el club y para mí. Me sentí un jugador importante en un equipo pequeño con lo que había significado el abandonar meses antes la UD Las Palmas".

LA LLAMADA BLANQUIAZUL
Y de Ceuta al CD Tenerife donde Manolo fue también idolatrado por la afición blanquiazul a pesar de que pasó su primer año en blanco. "Pero que un grancanario sea capitán de aquel equipo y se le respete, como a mí me ocurrió, eso me llena de orgullo. Mi etapa en el Tenerife la conservo con mucho cariño porque vivimos momentos especiales con el club". Y tanto ... en su primer año en Santa Cruz, Javier Azkargorta tuvo una idea que no se llegó a plasmar porque el propio Manolo le puso freno. "Yo acostumbraba a jugar los partidillos en la defensa. No lo hacía mal. El equipo estaba pendiente de participar en la promoción de permanencia contra el Deportivo pero antes teníamos que liquidar un encuentro con el Málaga. Faltaban efectivos y Azkargorta me propuso debutar en el Tenerife como defensa central. Dije que no. Habría sido la noticia del año".

Pero su vida fueron los guantes, una visera y la portería. "Fuí guardameta siempre, desde muy pequeño. Quizá porque tenía un primo hermano, Lugo, que también fue portero y me fijaba mucho en él. O porque es el puesto que no quería nadie. Yo tenía condiciones: era ágil y valiente". Comenta que tuvo varios referentes deportivos: "En Las Palmas estaban Ulacia y Oregui, muy buenos, pero luego vino Daniel Carnevali y marcó una época con un estilo propio. A nivel nacional me gustaba Esnaola, de la Real Sociedad y Betis. Pero considero que el portero que resume a todos es el alemán Sepp Maier: sobrio, muy sereno, aportando seguridad a su equipo, el Bayern, y a la selección de Alemania. Hoy, sin embargo, tendría muchos problemas porque el fútbol ha cambiado y se juega más con el pie desde la portería. Los metas son extensiones de los defensas. En los equipos", prosigue, "lo importante es que los porteros transmitan sensación de sobriedad. Y los porteros hacen buenos a los equipos mientras también los equipos hacen buenos a los porteros. Tener un portero en toda regla es fundamental para que cualquier conjunto funcione".

RECUERDOS Y VALORACIONES
"GERMÁN Y BRINDISI, CATEGORÍA SUPERIOR".
"Por la Unión Deportiva han pasado jugadores excepcionales. Pero creo que Germán y Brindisi son dos futbolistas de una categoría superior al resto. A Germán le ví en su etapa final: tenía una precisión extraordinaria. Y Brindisi, igual. Son futbolistas de una jerarquía en el campo indudable, que transmiten su personalidad en cada uno de los encuentros. Tener futbolistas otra vez de este nivel va a ser muy complicado".

TRASHORRAS TIENE INGENIO". "Salvando las distancias, Trashorras es de ese tipo de jugadores. Tiene una capacidad de inventar, ingenio natural. Y, además, si no le sale una vez lo intenta de otra manera. También, por supuesto, lo he visto en Jonathan Viera, pero aún tiene mucho por recorrer. He sido compañero de muchos jugadores notables en el club, Podría nombrar a muchos pero me fijo en Orlandito que tuvo la mala suerte de jugar en los noventa, porque de haberlo hecho en los ochenta habría sido un gran jugador en un equipo de Primera División".

"LOS PROYECTOS SE PROGRAMAN DESDE LA TRANQUILIDAD". "Hay cosas que le faltan a este proyecto actual y una de ellas es la tranquilidad. Soy incapaz de pedir nada a la afición porque si acuden doce mil personas al Estadio eso es ya un éxito y una muestra de su respaldo. Pero debe haber una reflexión en torno al equipo y tener paciencia suficiente para comprender el proceso de madurez que debe tener la propia plantilla".

"EL BANQUILLO NO LO DESCARTO". "Ahora estoy involucrado con los juveniles pero todo tiene su proceso. Estamos en el deporte de formación pero no descarto cualquier alternativa futura en los banquillos. El tiempo dirá".

JAVIER PÉREZ Y EL TINERFEÑISMO. "En mi salida del CD Tenerife tuvo una influencia Javier Pérez pero, después de mi retirada del fútbol, también tuvo el detalle de reconocer en las páginas de La Provincia que el tinerfeñismo sólo tenía palabras de agradecimiento hacia mí. Ese gesto del expresidente siempre se lo agradeceré. En mi ánimo nunca existió la palabra revancha".

"YO QUERÍA TIRAR TAMBIÉN LOS PENALTIES". "Estaba dispuesto a lanzar mi propio penalti en la tanda pero Paco Castellano es como es y decidió que el portero no lo hiciera. Aquel ambiente y aquella presión me motivaba. En realidad ya había pasado lo peor del partido porque durante mucho tiempo nos defendimos con un jugador menos por la expulsión de Alexis Suárez. El balón no quería entrar ... Recuerdo una parada que hice a mano cambiada a Pinilla, dos cara a cara con Pizzi, una vez más a Diego Latorre, ... Aquel fue mi día".

"EL TÉCNICO DE MI VIDA FUE LEÓN". "Pongo a Mamé León en un pedestal. Es el técnico de mi vida. Me descubrió cuando tenía 15 años. Fue a buscarme a Arucas para Las Palmas Atlético, pero le dije que no porque yo pasaba del infantil al Regional en mi equipo. Era muy joven. Sin embargo tuvo paciencia y un año después volvió a la carga. Con 16 años estaba en el filial y debuté en la Copa, contra el Zaragoza, en la Romareda. Y sin alcanzar los veinte años ya estaba en Primera División con la Unión Deportiva".

M.B.

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