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CANO: "En la final, la primera y la última silla tienen el mismo valor"

El destacado del Adargoma anticipa que su equipo tendrá ante el Agüimes "el punto de agresividad que la luchada por el título requiere"

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  • 29/01/2013 - 21:51

Manuel Borrego

Manuel Cano lleva la lucha canaria en su ADN; un deportista de mirada serena, reflexivo y también osado ante rivales de todas las dimensiones y edades. Este viernes disputa su primera final desde que regresó a los terreros enrolándose en el Adargoma. La cita es contra el Agüimes, con el título insular de Gran Canaria en juego. Una semana atrás, estos mismos equipos se midieron en La Presa con triunfo mínimo visitante. Cano, destacado C adargomista, admite que la fibra de uno y otro encuentro es diferente: "la segunda luchada tendrá un punto de agresividad para nosotros que no tuvo quizá la primera. Luchamos bien pero el Agüimes tenía más tensión porque ellos se jugaban el estar o no estar en la final, les tocaba arriesgar. Sin embargo", concluye Cano, "el encuentro se llevó bien colocando las sillas correctamente. Pero es ley del deporte que ellos tuviesen que poner más".

Porque el Adargoma hace más de un mes que esperaba rival para dilucidar este título de la Primera B. "La final será como todas; no vale nada lo que hicimos antes, no servirá de referencia. Porque pequeños detalles pueden decantar el título hacia uno u otro lado. Nosotros asumimos que desde el primer punto hasta el último de la noche tendrán la misma importancia. Esa es nuestra mentalidad para la cita".

Pero dos nombres propios polarizan de antemano el encuentro, al tratarse de dos de los bregadores más determinantes de la competición grancanaria: el adargomista Miguel Hernández (destacado B) y el siempre imprevisible Carmelo Rodríguez del Toro (puntal C). Cano confiesa que existe una sintonía especial con su amigo y compañero de equipo, al que eleva a un pedestal: "Miguel está en un gran momento; lleva así toda la temporada. Es capaz de tirar a todos los luchadores de Gran Canaria. Pero la final no es trabajo suyo exclusivo, tenemos que liberarle de esa responsabilidad. El equipo debe trabajar punto a punto y él no tiene que ser nuestra referencia, porque esto debe corresponderle a Lajo".

El papel que se otorga a sí mismo Manuel Cano, hijo del legendario bregador Pedro Cano, es un reflejo de lo que ha sido su concurso a lo largo de la temporada. "Llevaba un año fuera de los terreros y estoy muy contento con lo que he realizado a lo largo de estos primeros meses de competición. Al principio tuve cierta desconfianza porque no sabíamos cómo podía afectar el estar tanto tiempo sin competir. En las últimas semanas me he sentido mucho mejor porque, en general, me noto con confianza; he de agradecer el apoyo que recibí en el equipo desde mi llegada. No he sentido presión en momento alguno gracias al compañerismo que caracteriza a nuestro equipo", puntualiza. Esa liberación le llevó a tener sus momentos estelares previos a la final: "Creo que mi mejor noche fue contra el Maninidra, el día que no actuó Lajo. Tiré a un destacado B (Cristóbal Suárez, imagen de la derecha) y a un C (Ernesto López), también cuando le di la lucha a Carmelo Rodríguez del Toro, que es un luchador de tanta calidad que uno se siente un privilegiado al poderle ganar".

"El cambio de escenario, un acierto para el espectador"

Esas sensaciones quiere también vivirlas en Las Huesas, el escenario de la final de este viernes. "Ha sido un acierto el trasladar la final hasta allí por el bien del espectáculo. Es una pena que no se realice en La Presa, pero el otro día entre el frío y la lluvia se demostró que una luchada tan bonita puede resentirse. Se da todo para que este viernes el público pueda disfrutar de un gran espectáculo", augura.

Cuestionamos a Cano sobre la fórmula elegida esta temporada para resolver la máxima categoría. "Soy de los que opinan que la Primera B ha sido una competición atractiva para el público. El Adargoma ha logrado el primer puesto pero fue una competición igualada y con resultados apretados. Nosotros perdimos, por ejemplo, contra el último de la clasificación. Si Almogarén hubiera formado también un equipo para Primera B la competición hubiese ganado más y se hubiese igualado todavía un poco más".

Sin embargo, el destacado bregador adargomista realiza una observación a tener en cuenta: "No me parece lógico que el sistema de competición se repita en los distintos campeonatos porque puede cundir la desmotivación para el aficionado al culminar todas en una luchada final. Creo que eso debería alterarse para que el incentivo en las gradas se genere de otra manera".

La palabra psicosis se la proporcionamos al deportista del club de San José. Porque la pasada temporada, en Segunda, el Adargoma disputó cuatro finales y todas ellas recibió el trofeo de subcampeón. "Lo ocurrido el año pasado no afecta; no lo noto. De hecho nadie en el equipo ha hablado de ello hasta hoy. Porque también es cierto que la estructura de la plantilla ha cambiado, desde la primera silla hasta algunas posteriores. Además, ahora Miguel ha mejorado todavía porque siempre tan joven parece un veterano. Una garantía".