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NOLY: "Los árbitros de antes hacían auténticas perrerías a Las Palmas"

Su polivalencia le sirvió para acoplarse en formaciones titulares del club grancanario durante una década. "Tuve mucha suerte: en una semana pasé de jugar en regionales a la Copa de la UEFA"

  • AMARILLOS DE SIEMPRE
  • 09/05/2011 - 20:36

Noly fue un jornalero del fútbol. Durante diez temporadas vivió una de las etapas de mejor nivel balompédico de la UD Las Palmas, desde su debut el 4 de noviembre de 1972 hasta la despedida del club en 1982 para fichar por el CD Tenerife. "El equipo en aquella época tenía otra madera. Fui un jugador polivalente que supo amoldarse a todo lo que me exigieron. Mi inicio en la entidad fue de lo más curioso. Un miércoles estaba con el San Antonio disputando un partido de Regionales y una semana después participaba con la Unión Deportiva frente al Slovan de Bratislava, en el célebre partido de la Copa de la UEFA que solucionó el gol de Fernández. Pasé de Regionales a la UEFA sin notar el cambio". Ese ejemplo ilustra las cualidades que había entonces en el fútbol grancanario y la visión que tuvo el corso Pierre Sinibaldi para repescarle, luego de que hubiese sido descartado meses antes en filiales. "A Sinibaldi y a García Panasco era habitual verles en los campos de tierra tomando nota de jugadores de los equipos regionales. Era otra manera de controlar la cantera".

Manuel Afonso Mederos (25/06/1949) acumuló 217 partidos con la UD Las Palmas y firmó nueve goles. Siempre en Primera, en Europa e, incluso, fue uno de los elegidos por Miguel Muñoz para la histórica cita de la final de la Copa del Rey de 1978. Aquel encuentro marca su paso por el club amarillo y entiende que fue una derrota desproporcional: "Nosotros no jugamos al ciento por ciento", recuerda. "Había una gran presión popular, se esperaba mucho del equipo pero, además, teníamos tocados a Felipe y a Morete. El partido lo decantó el colegiado Franco Martínez, o mejor: su ayudante Sánchez Arminio que señaló el penalti inexistente del 1-0. Si hubo falta ésta ocurrió fuera del área. Ese primer gol nos descentró. Los restantes tantos del Barça fueron a balón parado y en jugadas estudiadas. El resultado de 3-1 fue muy amplio pero hemos de reconocer que ellos tenían más experiencia en finales y poseían a un jugador sublime como era Cruyff".

ATROPELLO EN EL BERNABÉU
Noly entiende que "las quejas arbitrales en la actualidad no tienen una base tan escandalosa como las que podríamos haber hecho nosotros en nuestra época. Los colegiados hacían antes auténticas perrerías a la UD Las Palmas. Era más fácil 'fallar' porque no se producía ningún escándalo", valora. "Hoy se analiza una y otra vez cada jugada y se aprecian mejor los errores y aciertos de los colegiados. Antes, no. Ocurría y apenas tenía incidencia en la prensa. Hubo partidos donde sufrimos calamidades. Me acuerdo en especial el del 5-0 de Copa contra el Madrid. Benito cosió a patadas a Juani, pero fue Juani el expulsado. O el quinto gol, cuando Vicente del Bosque agarró al meta Catalá y lo introdujo en la portería con el balón. Fue un atropello consentido por el colegiado. Habíamos ganado 4-0 en la ida, pero si el Madrid hubiese necesitado siete o diez goles en la vuelta, los habría conseguido. No me olvido de ese arbitraje de Sánchez Ríos y de tantos otros más en la misma línea. Aún así, estuvimos a un gran nivel como equipo".

Noly fue un privilegiado en el vestuario de la UD. Su primo hermano (por parte paterna) Tonono era uno de los líderes: "había algo especial en la plantilla. Los veteranos ejercían como maestros para los nuevos jugadores. Ni qué decir tiene que para mí fue un honor entrar allí. Iba al fútbol porque mi primo, que era mayor que yo, me entraba en el Estadio. Veía en el campo a los Germán, Castellano, Guedes, Martín o León, que luego fueron mis compañeros. Ese gran ambiente interno fue una de las claves del éxito porque los nuevos heredábamos el saber estar y los consejos de los veteranos. Un liderazgo de vestuario así es el que quizá no existe ahora en el equipo, al menos como yo lo conocí".


LA IMAGEN ETERNA
En su archivo personal existe una foto con Tonono y el barcelonista Gallego, la defensa central de la selección española de la época: "la propuso un aficionado, Lelo, cuando jugamos en el Nou Camp. Es una imagen a la que le tengo mucho cariño por todo lo que significó Tonono para el club. Para mí fue un defensa de mejores cualidades que el alemán Beckenbauer, aunque éste era mejor cuando atravesaba el centro del campo. Tonono era listo: tenía a Castellano para repartir cuero y él, detrás. En la selección hacía lo mismo, pero con Gallego. Pasados los años me agradó comprobar que Iríbar consideró a Tonono, en una entrevista, como el mejor central de todos los tiempos".

"Soy de los que opinan que Heriberto Herrera fue un entrenador que introdujo un sistema de trabajo moderno en nuestro equipo", señala sin necesidad de preguntar. "Pero, además, era un entrenador que sabía calar en la mente del futbolista. Recuerdo que una vez fui objeto de un reportaje en un periódico nacional y, cuando ya lo había leído, Heriberto vino a mí y me preguntó si lo había visto: "Ese Julián García Candau no tiene puta idea. Cómprelo", me dijo. Pasados los años comprendí que me había dicho aquello para que no me viniera arriba, para que siguiera trabajando igual porque cuando las cosas no me salieron él vino y me dijo: "Esté tranquilo, usted es el mejor". Era un hombre muy listo".

SILVA ES MI ÍDOLO

Noly expresa de manera abierta su admiración personal hacia David Silva, al que considera como uno de los mejores futbolistas canarios de la historia junto a Germán Dévora y Juan Carlos Valerón. "Este chico es un referente para todos, es mi ídolo. Siento una gran admiración personal hacia él porque su carrera siempre ha ido en progresión, año a año, con un fútbol vertical y constante. No tiene límites y ya es una figura en el Manchester City tras unos meses de su llegada". El ex jugador amarillo cuestiona el trato que ha recibido en la selección nacional absoluta durante el último año, a pesar de la conquista del título mundial en Sudáfrica: "Del Bosque no ha sido justo con Silva, que pagó sin duda los platos rotos de los primeros partidos del Mundial. No le ha situado en su posición natural y, además, le arrimó en la suplencia porque era más fácil hacérselo a él que a Xavi o a Iniesta. La prensa de Barcelona hubiera estallado si eso ocurre".

17 PUNTOS DE SUTURA
El ex jugador grancanario descubre que tuvo también sus opciones para vestir la camiseta internacional en los años setenta, en una convocatoria para un amistoso: "pero sufrí entonces una grave lesión contra el Málaga porque Vilanova me clavó los tacos de aluminio en la pierna derecha y debieron darme 17 puntos de sutura. Estuve un largo tiempo inactivo. Todo es debido a que tenía costumbre de jugar con las medias en los tobillos y sin protección alguna, saltándome las recomendaciones del secretario general Jesús García Panasco. Otros jugadores de mi época también lo hacían. Me acuerdo ahora de Gilberto II o de Rafael Gordillo. Aquel contratiempo me cortó el ritmo cuando estaba en un buen momento de forma".

Tras abandonar la UD estuvo tres años en el Tenerife y otros tanto en la UD Telde, donde logró un ascenso a Segunda B y vivió la etapa de gloria bajo la presidencia de Juan Pérez. Pero en su paso por el club chicharrero, Noly participó en un derbi singular (20 de mayo de 1984) en el que un triunfo blanquiazul puso patas arriba el Estadio Insular: "se habló mucho de aquel partido, que por incidentes de público terminó tres minutos antes de tiempo. La verdad es que Las Palmas no se jugaba nada aquel día y nosotros lo hicimos con la intensidad que requería un encuentro donde podíamos garantizar la permanencia. El Tenerife tenía un pedazo de equipo, que aspiraba a otra cosa, pero nos complicamos. Además de Gilberto y Lasaosa, también teníamos a Boro, Aguirreoa, Camus, David Amaral, Rubén Cano, Toño, ... Los derbis no se ajustan a ninguna predicción, puede pasar cualquier cosa".


CANTERA Y PRUDENCIA
Aplaude Noly la política actual de la UD Las Palmas, aunque sugiere la prudencia para la evolución de los nuevos jugadores: "el club tenía que haber dado este paso mucho antes. Pero es verdad que lo difícil es ofrecer y mantener la confianza, sobre todo si los resultados no acompañan a pesar del buen juego. Lo ideal es lo que ocurrió en mi época: una fusión entre jóvenes y veteranos. Los resultados llegarán con el tiempo".

Ve a Jonathan Viera y a Vitolo pronto en Primera División, porque "son jugadores que tienen mucho potencial. Y comprobaríamos que lucen más en Primera porque históricamente la Segunda División es una categoría donde el estilo tradicional del jugador canario sufre mucho".


RECUERDOS

LAS ESPINILLERAS DE CINCO DUROS. "Cuando desperté de la anestesia tras la lesión que me causó Vilanova, la primera persona que ví fue a Jesús García Panasco. Y casi dormido me dijo: "las espinilleras sólo valen cinco duros (25 pesetas). Cómprese una". Fue su frase final después de haber repetido hasta la saciedad que me subiera las medias".

EL MEJOR GOL, EN EL PLANTÍO. "Mi mejor gol fue en el Estadio El Plantío, de Burgos, con mucha lluvia y barro. Fue, además, en un encuentro televisado en blanco y negro. Corrí desde el centro del campo y disparé junto al poste. Con él empatamos tres a tres y también tres quinielistas de la Península se ganaron un buen dinero esa jornada con el resultado de Las Palmas".

REFERENTES DEL SAN ANTONIO. "Ahora preparo a un alevín del San Antonio y coordino la cantera. A este club le tengo un cariño especial. De ahí salí hacia la UD Las Palmas, en mi época, al igual que Menchu, Lo y Bosmediano".

LA ACTUACIÓN BRILLANTE, EN EL BERNABÉU. "Conservo como mi mejor actuación una frente al Real Madrid, en el Bernabéu. Me tocó vigilar, ¡ahí es nada!, a los dos alemanes que tenía entonces el conjunto blanco: Gunter Netzer y Paul Breitner. Empatamos 1-1 y me salió un partido muy completo. De ahí los artículos de prensa que se publicaron a nivel nacional sobre aquella actuación donde me destacaron".

EL ESCÁNDALO DEL DERBI. "Después de que se calmaran las cosas tras el derbi que ganó el Tenerife en el Insular, me encontré con Juan Antonio Pérez y hablamos del partido. Y me confesó que en el primer tanto, obra del hondureño Gilberto, no supo por donde entró aquel diabólico balón. Fue un disparo parabólico que golpeó el larguero antes de entrar. El segundo gol lo marcó Lasaosa tras un pase mío".

DE TODO MENOS PORTERO Y ARIETE. "Fui un jugador útil para todos los entrenadores. He actuado en todas las posiciones del campo, menos de 'nueve' y de portero. Esa fue una gran virtud que me permitió jugar al fútbol durante muchos años. Debuté como lateral izquierdo y acabé como falso extremo. Pero donde más a gusto me sentía era como centrocampista de corte defensivo".

EL PRIMER CONSEJO DE TONONO. "Cuando ya era integrante del primer equipo, Tonono me paró y me dijo: "Ahora no te vayas a comprar un pullover Lacoste e irte a pasear por Las Canteras para que todo el mundo te vea. Eres el mismo que antes de jugar en Las Palmas".

BROMA A FÉLIX EN EL TREN. "Mi primo parecía muy serio pero era un gran bromista. A Félix, en el talgo, le metió la escalera de la litera debajo del colchón en su primer viaje en tren. Y por la mañana, cuando se despertó le preguntó qué tal había dormido. Félix dijo que la cama era muy incómoda, que tenía un malestar tremendo en la espalda porque había pasado mala noche. Yo me salvé de las bromas ... El propio Tonono era quien me protegía".

"A VER CÓMO TRATAS ESA CAMISETA". "Teníamos un gran respeto a los veteranos del equipo. Antes se repartían los dorsales del uno al once entre los titulares. Germán estaba lesionado y me tocó el 'diez'. Entonces, antes de saltar al campo, vino hacia mí y me dijo: "a ver cómo tratas esa camiseta, que pesa mucho". Fue un honor y aquel día salí al campo con todas mis fuerzas".

H.H. SABÍA MOTIVAR A JUANI. "Heriberto Herrera siempre estaba picando a Juani para motivarle. Le obviaba cuando hacía un gran partido y el 'Pendejo' siempre respondía en el siguiente. Pero si las cosas no salían bien era el primero que venía a recordarle lo que valía. Entre ellos hubo incluso momentos intensos y más que palabras".

EL PRONÓSTICO DE CASTELLANO. "La primera vez que jugué en el Bernabéu sentía una gran responsabilidad por la importancia del rival al que nos medíamos. Pero vino Castellano y me dijo que era un estadio donde se respetaba nuestro fútbol. "Ahora verás a este público ponerse de pie cuando Germán haga alguna de sus jugadas". Y sucedió. Eso me motivó mucho. Tengo también un gran recuerdo de la semifinal de Copa contra el Sporting. Tras el gran gol de Brindisi, de vaselina, todo el Molinón brindó una cerrada ovación a los dos equipos que debimos despedirnos en el centro del campo. Las Palmas gustaba entonces en muchos estadios".

M.B.

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