OPINIÓN

El día de gloria del Matador de Los Olivos, Santi Domínguez
Manuel Borrego
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04/03/2026
Santi Domínguez, con el trofeo de campeón de la Copa de las Regiones (Archivo personal)

En el fútbol modesto también hay deportistas que pueden hacer escuela o dejar semillas a su paso. Siempre ha ocurrido así. La Copa de las Regiones UEFA les brinda un escaparate a estos protagonistas del fútbol amateur, para dejar constancia de lo aprendido en los duros días de sus vidas, combinando actividades laborales obligatorias con ilusiones deportivas que brotaron en la infancia.

 

La Selección de Canarias ha ganado por primera vez este torneo a nivel nacional, tras años de intentos. Y con brillo propio en el torneo se ha mostrado el delantero y capitán del Villa de Santa Brígida, Santi Domínguez, convertido ya en una institución en activo para el propio club grancanario.

 

El Chicha, como cariñosa y equivocadamente conocen en Los Olivos al jugador nacido en Los Realejos, fue el jugador más determinante de la fase final disputada en el estadio Olímpico de Tarrasa. Sus dos goles, acompañados con el cero en la portería del grancanario Cristian Galindo, se han convertido en días de gloria para un jugador que conocen bien todos los estadios del fútbol modesto de Canarias … y todos los defensas que tuvieron que vigilarlo o sufrieron dolores de muelas con su combatividad, constancia y olfato.

 

Pero hay más de Santi Domínguez que conocen también en Sataute. Es un líder de grupo, un delantero que contagia trabajo y ambición. Es Santi, a nuestro juicio, el futbolista más parecido a Marcos Márquez en su etapa en la UD Las Palmas, aunque el Matador lo hizo en el fútbol profesional desde la Segunda B hasta los años realizadores en Segunda División. Y ambos gozan de características de juego similares aderezadas por una batalla constante, en cada balón, cada minuto o cada disputa. No han sido o serán futbolistas virtuosos del ‘jogo bonito’ pero para sus respectivos equipos fueron eficientes e insustituibles. Y muchas veces, imprevisibles en el remate en cualquiera de sus modalidades.

 

En el caso de Domínguez, con 11 temporadas ya de fidelidad en Los Olivos tras arribar a Gran Canaria por motivos de estudios, se podría añadir que recibió el testigo de otro capitán y batallador futbolista como Pablo Álvarez, con quien estuvo muy cerca de llegar a la Segunda B en aquella célebre eliminatoria frente al San Sebastián de los Reyes. Fue el año en que el Villa (2015) campeonó por primera y única vez en la Tercera División de Canarias.

 

 

Hay muchas señales que deja Santi en el camino. Una de ellas es que cumple con sus deseos. En 2021-22 le ilusionaba inscribir su nombre por primera vez como pichichi canario de bronce. Lo consiguió. En 2025-26 se puso como objetivo que Canarias levantara el título nacional promovido por la UEFA. Y también lo ha firmado, además siendo él quien alzó el trofeo.

 

Quizá los secretarios técnicos o directores deportivos del fútbol profesional tienen un debe con el atacante realejero, con condiciones, esfuerzo y mérito durante tantos años que no tuvo la posibilidad de al menos comprobarse entre los mejores. Esa incógnita se queda abierta.

 

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