OPINIÓN

La UD Las Palmas debe de regresar de Santander con varias lecciones aprendidas, como hizo el Racing tras sus significadas derrotas en el estadio de Gran Canaria frente a los amarillos y contra el Barcelona en la Copa. El cómo importa menos a los aficionados que el resultado final de todo. Y la resolución de las plazas para el viaje a Primera todavía está por verse. Ni el ganador del 4-1 ya la tiene, ni el perdedor puede renunciar a nada.
El equipo de Luis García Fernández debe tener en cuenta también que su fútbol no encuentra correspondencia en el cuidado arbitral, por ejemplo. Ya ocurrió antes con estilos similares como los de Lobera, Setién o Pimienta. Tampoco en posteriores, porque en el descenso de 2025 hay decisiones incrustadas en la clasificación final del equipo, incluso más calamitosas que las presenciadas en El Sardinero. Un registro ilustrativo: El Racing cometió 16 faltas (2 tarjetas) y la UD 10 infracciones (4 cartulinas). Nada nuevo en el escenario ya conocido.
Es normal que tras un golpe tan contundente en el marcador, al que ya no estaba acostumbrado el equipo amarillo ni sus aficionados, la primera reacción sea curar la herida moral del impacto. Pero la fortaleza de un proyecto se demuestra en cómo se levanta tras un contratiempo que, a nuestro juicio, no deja de ser puntual y que atiende a razones de la propia igualdad de la competición. Los puntos perdidos en Cantabria nada cambian …
Y en momentos como estos recordamos las dos reacciones de la UD Las Palmas tras perder el primer encuentro de promoción en Zaragoza en 2015 y la promoción con el Tenerife en 2022. En ambas fue Jonathan Viera uno de los que entonces sacó carácter para encender la llama de la reacción que, en el tiempo, hicieron reaccionar a un equipo que restableció su ruta para el gran objetivo.
De ese carril no se ha salido la UD Las Palmas tras el marcador ante el Racing, que tiene buena pinta como candidato al ascenso. Hay que mirarse así mismo tras ponerse de pie. Y hay que volver a restablecer la complicidad de los leales aficionados porque el ascenso es un todo en uno.
Por cierto, regresa el Córdoba el próximo fin de semana.



