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La zancada y el disparo del Puma

Carlos Morete fue el fichaje más caro en la historia de la UD Las Palmas hasta 1975. Llegaba de River y desde entonces hasta su marcha al Sevilla firmó 99 goles con la elástica amarilla y se metió en el corazón de los canarios

  • MITOS ARGENTINOS
  • 17/11/2014 - 12:20

Tinta Amarilla inicia con Carlos Morete un serial dedicado a los jugadores argentinos de la UD Las Palmas que el próximo 2 de diciembre de 2014 van a recibir la insignia de oro y brillantes del club, en reconocimiento del actual consejo de administración por la contribución y calado que tuvieron en aquella época. La descripción sobre cada uno de ellos también la realizarán allegados compañeros de la época, que describen cómo fueron y qué significaron para el club tan extraordinarios internacionales albicelestes.


Manuel Borrego

En las noticias del deporte de aquella tarde estival de 1975, con muchas televisiones del país aún en blanco y negro, se había alterado el orden habitual. Desde el centro de emisiones de Canarias, la voz inconfundible de Pascual Calabuig anunciaba a todo el país el fichaje estrella de la temporada por la UD Las Palmas, que se hacía con los servicios del delantero centro del River Plate, campeón del Metropolitano y goleador que ya había lucido la elástica albiceleste. Ilustraba la información un extraordinario gol del Puma con el equipo bonaerense: Arrancaba desde el campo propio dejando atrás a todos los zagueros que trataban de seguir su estela. Cruzó el balón a la derecha del portero y en un ángulo imposible lo golpeó hacia la jaula. No pudo elegir TVE mejor secuencia como tarjeta de presentación de tan extraordinario realizador.

La firma del contrato de Carlos Morete, con el mítico presidente de River, Rafael Aragón Cabrera, el presidente de la UD Las Palmas, Attilio Ley Duarte, y el secretario general amarillo, Jesús García Panasco (Fotos archivo: El Puma)

La Unión Deportiva era ese 22 de agosto, fecha coincidente con su propia fundación, la noticia deportiva líder de la jornada. "Ese, señores, es Carlos Manuel Morete, el nuevo delantero de Las Palmas", club que afrontaba su décimo segunda temporada consecutiva en la élite española después del tercer ascenso de 1964. Para entonces, ya eran jugadores amarillos, con Heriberto Herrera, otros dos de los internacionales que el próximo 2 de diciembre recibirán la insignia de oro de la entidad grancanaria: Carnevali y Wolff. Faltaba por llegar Miguel Brindisi, el tercer mundialista en la Copa de Alemania 1974 que resultaba esquivo porque, desde aquel entonces, la entidad grancanaria trataba de hacerse con los servicios del cerebro de Huracán.

Para fichar al goleador había viajado hasta Buenos Aires el secretario general Jesús García Panasco, quien se asesoraba en funciones de captación con el ex portero Antonio Betancort. La operación de Morete fue considerada en aquel momento como el fichaje récord del club, haciendo los honores en la firma el mismísimo Rafael Aragón Cabrera, mítico presidente de River Plate que por entonces ya conservaba una relación estrecha con el representativo de Canarias en la Primera División.

La espera de su primer tanto

El Puma creó una gran expectación entre los aficionados del Estadio Insular. Era la pieza que culminaba la confección de un equipo dispuesto a ser aspirante a cualquier reto; el goleador que encajara todo el entramado que se estaba confeccionado con una plantilla mixta de jugadores canarios y notables refuerzos de Sudamérica.

A la izquierda, una de sus célebres celebraciones en la zona de Naciente en la época (N.R.)

 

El ariete argentino era menos conocido en la época en España que el otro candidato que la prensa de entonces mencionó como alternativa para el ‘nueve' de la UD Las Palmas: Fernando Morena, el uruguayo de Peñarol, que más tarde militaría en las filas del Rayo Vallecano y Valencia. García Panasco eligió al Puma.

El físico de Carlos Morete impresionó de inmediato. Unas largas piernas dominaban su estampa. Era el último en salir por la boca de túnel que estaba más cerca de la grada Naciente, la del vestuario del equipo local. Y acostumbraba a pisar el campo golpeando un balón desde aquel ángulo en dirección a la portería. Ese ritual lo conservó mientras fue amarillo; una especie de premonición de lo que se vendría encima durante el partido.

Primero, al Zaragoza

Morete debutó frente al Sevilla en la jornada de apertura de aquella Liga, en el Ramón de Carranza. Pero en las cinco primeras jornadas no había logrado marcar. Esta situación generó alguna inquietud en las gradas pero que él mismo resolvió el 18 de octubre de este mismo año, con dos goles a Nieves en la victoria al Real Zaragoza (3-2). Luego dos más a Iríbar (2-2 al Athletic) y una cadena de 99 celebraciones, para convertirse tras Germán Dévora en el segundo máximo realizador del equipo amarillo en su historia.

A la izquierda, el anuncio de su fichaje por la UD Las Palmas, que llenó titulares de prensa en la época. Este corresponde a El Mundo Deportivo

 

La huella de Morete aún se conserva, con todas sus gestas personales y goles extraordinarios ante las mejores defensas de la época: la portería del Real Madrid, con 7 dianas, fue la más batida mientras defendió en España la camiseta de la UD Las Palmas.

Coincidió en una época de grandes defensores y porteros en la Liga española. Sin embargo, sus batallas con su compatriota Ricardo Rezza -zaguero central de UD Salamanca y más tardes Sporting de Gijón- fueron especialmente memorables.

Morete marcó goles en las tres competiciones en las que actuó en la UD Las Palmas, con especial característica de su contribución continental: 6 dianas en 4 encuentros, dos de ellos en la despedida amarilla de Europa frente al Ipswich Town el 3 de noviembre de 1977.

Por arriba y por abajo

Se acopló a todos los técnicos y sistemas de juego, sacándole Miguel Muñoz una especial producción cuando Las Palmas reunió en sus filas a una dupla atacante de gran nivel técnico: el paraguayo Crispín Maciel en el juego aéreo; Carlitos, a ras de suelo.

Morete, junto al paraguayo Maciel: el complemento para el juego de ataque en la UD Las Palmas (N.R.)

Herrera, Olsen, Muñoz y Antonio Ruiz le exprimieron en el ataque de Las Palmas, para su posterior traspaso al Sevilla en el que acabaría el ciclo en España en 1980. Le esperaban varios conjuntos argentinos, entre ellos el mítico Boca del 81 como compañero de Diego Maradona.

El prestigioso diario Clarín de Buenos le consideró en 2011 en un grupo de los mejores goleadores de todos los tiempos del fútbol argentino, compartiendo distinción con notables futbolistas como Carlos Bianchi, Martín Palermo, Beto Acosta, Artime, Luque, Avallay y Cárdenas. No pasaban por alto su especial tributo en River, con 103 goles entre 1970 a 1975. Ese jugador lleva en su corazón la camiseta de la UD Las Palmas y vistió de amarillo.

"Aún se me pone la piel de gallina cuando hablo de Morete", reconoce el presidente del representativo, Miguel Ángel Ramírez. "Tengo nociones de su época pero una de las cosas que me han marcado es la imagen del gol que nos metió precisamente en la portería de Naciente como jugador del Sevilla. He visto a muchos jugadores que fueron amarillos y luego vinieron con otros equipos. Pero recordarle a él pidiendo perdón a nuestros aficionados por el tanto que nos había marcado es algo extraordinario, a la altura de pocos. Y esa imagen es una muestra de lo que significó para Morete para la UD Las Palmas y el honor que para nuestro club también fue tenerle en sus filas".

 

Galería de fotos

El chutazo de Morete, con River Plate antes de venir a Las Palmas (Archivo personal Puma)
Morete, entre Brindisi y Carnevali (Norberto Rodríguez)
Morete, en el Insular, en una entrañable foto familiar con su esposa e hijo
Con Quini, en 1978
Con Maradona, en 1981

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